Sharenting

Sharenting, la crianza expuesta en línea

¿Habías oído hablar acerca del sharenting? El término es un anglicismo que, de descomponerlo, nos revelará su significado. La palabra share significa en inglés “compartir” y, el sufijo -arenting proviene de la palabra parenting que significa crianza, criar.

Así, la palabra compuesta sharenting fue creada con la finalidad de identificar el fenómeno tan recurrente hoy en día que implica el compartir la crianza de niños a través de internet, por parte de sus padres.

Todos nos servimos de las redes sociales, en ellas compartimos lo que nos sucede en nuestro día a día a nuestros seguidores. Cuando algún niño nace, sus familiares suelen publicar imágenes de él o ella. Las personas cercanas al niño, normalmente, nos informarán a través de las redes acerca de cómo avanza su crecimiento, sus logros psicomotrices, sus primeras palabras, y mucho más.

El punto es que, con las nuevas tecnologías, la vida de las personas queda en plena exposición, esto aplica tanto a adultos como a niños pequeños.

La cuestión es la siguiente, un adulto comparte imágenes y videos de un niño pequeño en internet, comparte la crianza del niño con cientos o miles de personas (incluso podrían ser más). Imaginen la gran cantidad de consecuencias que este hecho podría tener sobre un niño, su desarrollo y, sobre todo, su privacidad.

Expondremos en este artículo qué implica el sharenting, y por qué no deberías practicarlo, mucho menos tomarlo con naturalidad.

Los riesgos del sharenting

La práctica del sharenting, por más naturalizada y bonita que parezca, conlleva en realidad consecuencias para los niños como para sus familias. Ahora analizaremos algunas de ellas con el fin de difundir conocimientos al respecto.

El niño no ha dado su consentimiento

Los niños pequeños que son expuestos por adultos en redes sociales, lógicamente, no han dado el consentimiento al respecto (porque no tienen capacidad para ello). Este factor, es de suma importancia, ya que un ser humano está siendo difundido en redes, pero sin haber accedido a ello.

Las imágenes y videos que se comparten, en muchas ocasiones, incluyen al niño en situaciones de intimidad y que lógicamente deberían de mantenerse en esa línea.

Algunos padres argumentan que a sus hijos les gusta o disfrutan de sacarse fotos o cuando los filman en videos, sin embargo, un pequeño no sabe el alcance que el contenido que se está compartiendo de él en redes tendrá. Por ello, la regular publicación de contenido sobre niños pequeños online debería ser medida y regulada, para preservar su privacidad.

Ciberacoso

El sharenting no deja de implicar la difusión de imágenes de menores en internet. Esta exposición, podría ser, lamentablemente, material para groomers (adultos que acosan menores online con la finalidad de establecer contacto sexual).

El grooming o acoso online de menores es lamentablemente una realidad y, de exponer a nuestros pequeños en línea, estamos generando material para estas personas que se sirven de imágenes de niños para fines sexuales. Es una triste pero verídica problemática que nos atraviesa en estos días.

Efectos a largo plazo

A la larga, el material difundido a través de redes sociales de niños pequeños puede generar impacto en los mismos niños en la medida en que crezcan.

Cuando adquieran consciencia acerca de lo que se compartió de ellos y el alcance que esos materiales tuvieron, podrían sentirse traicionados por personas en las que confían, por haber vulnerado su privacidad. Esto, incluso, podría conllevar un alejamiento respecto de los padres o personas que publicaron las imágenes.

Es importante comprender que, al compartir imágenes de los niños, se está violando su intimidad, y los más pequeños no tienen la potestad para comprender el impacto de la publicación de sus imágenes en internet.

¿Qué debería hacer para evitar la exposición de mis hijos en internet?

Antes de terminar, tenemos que aclarar que el sharenting es una práctica que en nuestros tiempos está sumamente normalizada, pero eso no implica que sus consecuencias no sean graves, o que no estemos poniendo a los menores en riesgo al volvernos partícipes de ella.

Esto, por supuesto, tampoco debe ser llevado al extremo. Un padre o madre orgulloso querrá compartir imágenes de su hijo, el problema se da cuando esto sucede reiteradamente y de manera masiva, invadiendo diferentes aspectos de la vida del niño y rompiendo con su intimidad.

Ahora, para evitar que tu hijo o hija sea difundido masivamente en redes sociales, podrías tomar la precaución de revisar, antes de subir una imagen suya, a qué público llegará el contenido. Saber quiénes lo verán, qué alcance tendrá el material que publicas de un niño, es el punto clave para no caer en la práctica de sharenting.

Mientras tus cuentas en redes sociales permanezcan privadas, solo aceptando compartir contenido con aquellas personas de confianza a las que quieres mostrar los progresos de tus niños, no debería haber problemas. Esto aplica incluso en aquellos casos donde los padres crean una cuenta para sus hijos que ellos manipulan y publican contenido acerca de los pequeños.

Regular quién accede al material que subes de tus hijos y, sobre todo, regular el tipo de material que publicas y su cantidad, evitará que seas uno de los tantos adultos que ejerce sharenting.

Con “regular el tipo de material que publicas” nos referimos a resguardar que las imágenes de tus niños no impliquen la exposición de ellos en situaciones de intimidad, que deberían permanecer dentro del ámbito hogareño familiar.

Evita el sharenting, protege a tus niños

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad para conocer el fenómeno del sharenting, sus implicancias y consecuencias. Es fundamental como padres resguardar la privacidad de los menores, para evitar consecuencias tanto físicas como psíquicas para ellos y la familia.

Estar orgullosos de nuestros niños probablemente haga que queramos compartirlos con el mundo, pero ¿habías contemplado las consecuencias?

Referencias bibliográficas:

  • Azurmendi, A., Etayo, C., & Torrell, A. (2021). Sharenting y derechos digitales de los niños y adolescentes. El Profesional de la Información, 30(4).
  • Hinojo Lucena, F. J., Aznar Díaz, I., Cáceres Reche, M. D. P., Trujillo Torres, J. M., & Romero Rodríguez, J. M. (2020). Sharenting: Adicción a Internet, autocontrol y fotografías online de menores.
  • Siibak, A., & Traks, K. (2019). The dark sides of sharenting. Catalan journal of communication & cultural studies, 11(1), 115-121.

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