Síndrome de Einstein

Síndrome de Einstein. Niños brillantes que hablan más tarde

Se conoce como síndrome de Einstein a cierto retraso que se produce en la aparición del habla en los niños. Es decir, los niños con este síndrome no hablan o lo hacen de forma incompleta cuando, de acuerdo con su edad, deberían tener dicha habilidad más desarrollada.

Por lo general, se estima que al finalizar el primer año de vida los niños deberían proferir ya algunas frases o palabras. A este periodo se le conoce como holofrásico.

Cuando tienen dos años de edad, entonces ya deberían tener la habilidad para combinar sus primeras palabras, lo que se denomina como habla telegráfica.

A la edad de tres años, el niño ya posee un vocabulario más amplio y, a la edad de cuatro años, el vocabulario puede ser más parecido al de un adulto. Esto es así en términos generales.

El síndrome de Einstein

Este síndrome fue descrito por el economista norteamericano Thomas Sowell, con el propósito de reconocer a los niños con retraso en la aparición del habla y con diagnóstico de autismo.

Sin embargo, hoy día se sabe que uno de los síntomas del autismo puede ser el retraso en la aparición del habla, pero no se trata de un síntoma específico ni determinante, ya que se requiere de otros criterios para poder establecer el diagnóstico.

Este síndrome recibe su nombre en honor al prominente científico Albert Einstein, de quien se sabe que comenzó a hablar tarde, pues, no formuló una frase completa hasta cumplir los cinco años, lo cual no le limitó en sus grandes capacidades intelectuales que lo convirtieron en un genio.

De acuerdo a lo anterior, hay periodos que se van considerando para que aparezca el habla. El detalle es que no todos los niños van por igual, es decir, que un porcentaje lo desarrolla de manera tardía, entre ellos, los niños con el síndrome de Einstein. Pero, una vez que logren adquirir la habilidad, esto no les afectará de manera negativa.

Este síndrome también se ha observado en algunos sujetos que muestran destrezas avanzadas en otras tareas, especialmente en el pensamiento creativo y analítico, lo cual significa que este retraso en el habla no indica una patología, puesto que estos niños tienen una capacidad alta de memoria, buenas habilidades motrices e interés particular por algunos temas.

Cabe destacar que el síndrome de Einstein no aparece en ningún manual diagnóstico, por lo que las investigaciones en el campo deben continuar a fin de evitar que niños con retrasos en el habla sean diagnosticados de forma errónea como autistas.

Características del síndrome de Einstein

Algunas características para identificar si un niño pudiese estar experimentando este síndrome, además del retraso en la maduración del habla, son los siguientes:

  • Habilidades musicales o analíticas que son precoces y sobresalientes. Tienen un dominio increíble con algunos instrumentos y dispositivos como computadoras.
  • Su memoria también es resaltante, puesto que pueden absorber una gran cantidad de información.
  • Se comportan con una voluntad fuerte, es decir, pueden ser testarudos. Si algo no les gusta, lo harán saber y es muy difícil persuadirles para que hagan algo que no desean.
  • Respecto a los intereses, estos son muy selectivos, por ejemplo, tienen dotes musicales o creativos, por lo que se observan logros inusuales en ciertos campos cuando en otros están por debajo de la media.
  • Retraso en cuanto al entrenamiento para ir al baño, pues, aprender esto les puede tomar un poco más de tiempo.
  • Tienen parientes próximos con carreras musicales o analíticas.
  • Se concentran al extremo cuando se trata de sus intereses. Es decir, que cuando muestran interés por algo, su concentración en dicha tarea es completa, lo cual no se observa en otros niños. Pueden parecer absortos en lo que hacen.
  • La dificultan en la comunicación verbal se observa durante los primeros años. A los tres años, apenas pronuncian unas pocas palabras y no logran construir oraciones completas sino hasta los cuatro años, aproximadamente.

Por ahora es difícil conocer cuán común es esta afección, ya que poco se conoce sobre la misma. Pero la evidencia muestra que el habla tardía no siempre es signo de una discapacidad en el intelecto. Tampoco se considera que todo niño con síndrome de Einstein sea dotado de forma excepcional.

El diagnóstico

Muchos padres, al observar un retraso en el habla de su hijo, comienzan a sentir preocupación, pensando que pudiesen estar padeciendo de un grave problema, autismo o alguna discapacidad intelectual. No obstante, hay otras afectaciones que también cursan con este retraso.

Tal como se ha mencionado, las investigaciones respecto a este síndrome deben continuar, ya que el profesional debe asegurarse de que cumple con los criterios para poder establecer un diagnóstico que pudiese implicar un tratamiento específico o un trato diferente en el colegio.

Esto se debe a que el autismo no es el único diagnóstico que cursa con esta afectación. En el DSM-5 se hace mención al trastorno del lenguaje, en el que también están presentes algunas alteraciones, pero, en este caso, el trastorno perdura y no mejora, como sí ocurre en los casos de niños con síndrome de Einstein.

Es importante resaltar que no todos los niños tienen el mismo ritmo en su desarrollo y esto no significa que padezcan un trastorno, por lo que asignar un diagnóstico en edad temprana puede ser difícil, dado que no se conoce con precisión la influencia que pudiese tener el ambiente o los genes.

Por ello, el síndrome de Einstein suele atribuirse a los niños con dificultades en el habla, pero que, en la mayoría de los casos, terminan obteniendo importantes logros en su vida y demostrando altas capacidades. Al final, cada niño tiene tiempos diferentes en su proceso de maduración y desarrollo, sin que este síndrome en principio tenga que implicar una alarma.

Bibliografía

  • López Yamuza, C. (2020). Trastornos del lenguaje, trastornos del habla y retraso del desarrollo psicomotor. Estudio de casos.
  • Mediavilla, E. M. A., & Raventós, M. S. (2010). Análisis del retraso del habla. Barcelona: Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona.
  • Santana, M. S., Arrieta, Y. Á., Dubalón, D. V., & Jiménez, B. Y. S. (2015). El desarrollo del lenguaje. Detección precoz de los retrasos/trastornos en la adquisición del lenguaje. Revista Cubana de Tecnología de la Salud6(3), 43-57.

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