Estudiar oposiciones

Mentalidad para una oposición: Todas las claves

Todas las personas que viven esta situación, y hay cientos de miles en España, tiene vicios y mentalidades negativas, aunque sea en bajo número, que acaban saboteando sus opciones de éxito.

Por tanto, para aumentar esas opciones de triunfo hay que ir adquiriendo mentalidad de opositor, algo que se puede conseguir con una serie de consejos que describimos con detalle.

Hacer clic, pasar de estudiar un temario a ser un verdadero opositor

El primer paso a dar es cambiar la mentalidad. Hay que cambiar ese chip de estudiante, aunque lleves años sin ponerte frente a libros y apuntes, y asumir que eres un opositor. Esto obliga a planificar horarios de estudios, ir marcando objetivos y convertir el calendario y las rutinas diarias en una obligación irrenunciable.

Con constancia, dedicación, tenacidad, motivación y autoconfianza, los resultados siempre están más próximos. Pero más allá de esto, lo que se gana con esas aptitudes son mejores condiciones para el entrenamiento mental y para el aprendizaje.

Aprender a estudiar, y a aprender

El segundo consejo clave es aprender a aprender. No basta con dedicar mucho tiempo y que esté muy bien planificada toda la jornada, sino que hay que buscar fórmulas que permitan optimizar el tiempo de estudio.

Al final, el rendimiento intelectual depende de hábitos y actitudes que faciliten el aprendizaje. En los procesos de oposiciones no se puede dejar nada a la suerte, están en ellos quienes van más preparados, o al menos quienes más han interiorizado que su futuro es emplearse como trabajador público.

Para esto es importante conocer cuál es el horario en el que mejor se rinde, bajo qué condiciones y otras variables relacionadas. Todos son factores individuales, que varían en función del opositor, pero existen fórmulas generales que sí resultan de mucho interés. Descubrir esas fórmulas es de gran ayuda.

Buscar asesoría o ayuda en profesionales

Las academias de oposiciones o los preparadores independientes pueden resultar de gran ayuda para afrontar con garantías todas estas dinámicas. Muchos formadores actuales como, por ejemplo, la academia GoKoan incorporan técnicas avanzadas que, valiéndose de la ciencia, ofrecen a sus alumnos un método con el que es más sencillo afrontar sus exámenes con la mentalidad óptima.

En el caso de GoKoan, su CEO es psicóloga, por lo que entiende sobradamente cómo funciona la mente en situaciones de este tipo, con tanta incertidumbre y ante una presión que puede ser desbordante en algunos casos.

De este modo, los formadores no solo sirven para que el opositor comprenda a qué puede enfrentarse en las oposiciones, sino también a poner el foco en la planificación y en las rutinas de estudios. De hecho, es importante que estos tengan un método probado. 

Dejar a un lado el síndrome del opositor

Uno de los fenómenos más comunes que aparecen entre quienes se preparan un proceso de oposiciones es el conocido como síndrome del opositor. Esto no es más que un desorden de carácter psicológico que altera la capacidad de que esa persona se sienta bien y enfrente sus retos con mentalidad positiva.

La responsabilidad que asume y el cambio en su modo de vida pueden dar lugar a episodios de ansiedad y estrés por situaciones que en realidad no son tan graves. Las personas que se ven envueltas en estos procesos piensan de manera reiterada en que no serán capaces de alcanzar sus objetivos, eso va minando su estado de ánimo y aparecen problemas físicos asociados.

Por otra parte, son incapaces de desconectar y no aprovechan el descanso, que es un periodo tan importante como el de estudio. El síndrome del opositor se puede derribar con motivación, con una buena planificación y con asesoría por parte de otros compañeros que hayan pasado por la misma situación o de la mano de formadores.

Asumir un papel protagonista como opositor

Una última recomendación para adaptarse a la mentalidad opositora es asumir un rol importante en el proceso, sentirse protagonista. Al final, los buenos resultados dependen del opositor.

Los profesores, preparadores, compañeros, el temario, la planificación… todo esto es imprescindible, pero también lo es asumir esa responsabilidad y poner en práctica las tareas a superar. En última instancia, nadie puede sustituir al opositor durante el día de la oposición, es él el que ha de ir bien preparado y para ello tendrá que haber aprovechado todos esos imputs que ha ido recibiendo tiempo atrás.

Esperamos que a partir de ahora logres conseguir tener la mentalidad adecuada para afrontar tu oposición. De todos modos, si en algún momento te encuentras con problemas, no te preocupes, es normal. ¡Mucho ánimo!

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