Metacognición

La metacognición. Aprendiendo a aprender

La metacognición hace referencia a la capacidad que tiene cada persona para pensar en su propio pensamiento.

Esta capacidad le permite ser consciente de su consciente y conocer sus conocimientos. Se considera una habilidad de alto nivel. La metacognición puede adoptar diversas formas, incluyendo el conocimiento sobre cuánto y cómo aplicar estrategias para aprender o resolver problemas.

La metacognición y el aprendizaje

La metacognición posibilita que una persona se dé cuenta de sus errores, lo cual le permite, a su vez, usar otra estrategia. De ello se deriva un aprendizaje más rápido y eficaz. Esto hace más responsable a la persona sobre su proceso, al ser conscientes de cómo aprenden, desarrollar estrategias que cubran sus necesidades y ponerlas en marcha.

Este concepto es cada vez más común en el área de la educación, de hecho, se estima que es una de las formas más eficaces de apoyar a los estudiantes para que mejoren en su proceso de aprendizaje, así los estudiantes pueden ser conscientes de sus fortalezas y debilidades en cada área, bien sea como lectores, escritores u otras.

Un aspecto importante es el poder reconocer cuál es el límite propio, en cuanto al conocimiento, para trabajar en la forma de expandirlo. Pues, quienes conocen sus fortalezas y debilidades pueden reconocer con más facilidad las estrategias y recursos de aprendizajes que les resultan útiles.

Componentes de la metacognición

La metacognición está conformada por tres componentes:

  1. Conocimiento metacognitivo: que implica el proceso de aprendizaje y las creencias sobre cómo se aprende y cómo aprenden los demás. Además, involucra la forma en la que procesamos la información y las estrategias que se desarrollarán y cuándo utilizaras.
  2. Experiencia metacognitiva: está relacionada con los sentimientos y emociones implícitos en las tareas del aprendizaje. De forma más específica, hace referencia a la respuesta interna al aprendizaje, ya que las emociones y sentimientos funcionan como un sistema de retroalimentación para comprender el proceso.
  3. Estrategias metacognitivas: es lo que se emplea para controlar el progreso de aprendizaje. Por medio de este mecanismo, se monitorean las actividades de pensamiento para comprobar que se cumplen con los objetivos. Algunas estrategias serían: supervisar la comprensión de las lecciones tomadas, reconocer cuando no se comprende una información, identificar estrategias para mejorar la comprensión, ajustar el ritmo para aprender, crear un registro, entre otras.

Estrategias metacognitivas en el ámbito pedagógico

Algunas estrategias que se recomiendan para que los maestros las apliquen y les enseñan a sus alumnos, son las siguientes:

  • Enseñarles a llevar un diario: para que comprendan y controlen su propio pensamiento. Algunas preguntas que puede contener serían: ¿qué fue lo más difícil para mí esta semana?, ¿por qué?, ¿qué fue lo más fácil?, ¿por qué?, ¿qué estrategias han funcionado?, ¿cuáles no funcionaron?, ¿qué hábitos me funcionan mejor y cuáles no?, ¿qué hábitos desarrollaré la próxima semana?, ¿qué estrategias fueron más eficaces y cuáles no?
  • Aplicar la técnica de envoltura: antes de una conferencia, se les da algunos consejos para escuchar de forma activa. Durante la conferencia, pedir a los estudiantes que escriban tres ideas que consideren claves y, al final, preguntar cuáles fueron esas ideas.
  • Hacer preguntas de metacognición: para que los alumnos reflexionen sobre su propio proceso de pensamiento. ¿Qué es lo que ya sé sobre este tema?, ¿cómo puedo prepararme mejor?, ¿dónde debo sentarme para entender o captar mejor la información?, ¿qué preguntas tengo sobre el tema respecto a lo que más quisiera conocer?, ¿qué preguntas tengo en clases?, ¿el tema me parece interesante, o no?, ¿qué causó confusión?, ¿puedo separar información relevante de aquella que no lo es?, ¿cómo?, ¿qué ideas puedo aplicar en mi vida?, ¿qué recordaré en cinco años sobre esta lección?
  • Permitir que piensen en voz alta: porque esto permite señalar u observar errores de pensamiento.

Las modalidades metacognitivas

Las modalidades metacognitivas son los diferentes tipos de metacognición que se han descrito hasta ahora. Cada una corresponde a una capacidad cognitiva diferente que permite mejorar la capacidad para planificar y organizar el pensamiento.

  1. Meta-atención: se refiere al control que se ejerce sobre la propia atención. Es la capacidad de focalizar la atención en el momento que se necesita.
  2. Metamemoria: es el conocimiento que se tiene sobre la propia memoria. Esta capacidad permite relacionar mejor los conocimientos previos con los nuevos.
  3. Metacomprensión: es el conocimiento que se tiene sobre la capacidad de comprensión de algo. Es conocer hasta qué punto se es capaz de comprender un concepto nuevo.
  4. Metapensamiento: se refiere al pensamiento sobre el propio pensamiento. No es común que se reflexione sobre los pensamientos propios. A diario se piensa sobre diferentes temas, pero pocas veces se reflexiona sobre las ideas propias y las creencias. Está referido más a cómo pensamos y no a qué pensamos.

La metaconigición hace posible que las personas dominen cierta información y resuelvan problemas con menor dificultad. Es una habilidad especialmente útil para el aprendizaje, así como cuando se ejerce un puesto que requiere de liderazgo.

Bibliografía

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  • Osses Bustingorry, S., & Jaramillo Mora, S. (2008). Metacognición: un camino para aprender a aprender. Estudios pedagógicos (Valdivia)34(1), 187-197.
  • Peronard, M. (2005). La metacognición como herramienta didáctica. Revista signos38(57), 61-74.
  • Pinzás, J. (2003). Metacognición y lectura. Fondo editorial PUCP.

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