Positivismo

Positivismo, la falacia narrativa del siglo XXI

Absortos en el mérito, las campañas mediáticas, la búsqueda del éxito y la felicidad, estamos perdiendo poder creativo. Seguidores del cuento romántico de como debe ser una vida inspirada por el consumo, es que nos dejamos acorralar por los mensajes digitales cada vez más cegadores.

Desde hace algunos años inició una ideología vanguardista llamada positivismo, que a su vez generó con el hambre voraz del internet, nuevas y “disruptivas” deformaciones de su origen. Vanguardista, no significa que sea funcional, sino que rompió algunos esquemas y se quedo en tendencia por muchos años.

Este cuento que se sigue contando esta perturbando la mirada del mundo y la salud mental de muchísimas personas. Quienes creen ciegamente estás abominaciones mediáticas.

El pensamiento positivo en un origen, tuvo la intensión de contrarrestar la pasividad y el negativismo, que por condiciones de aquella época, las personas llegaron a necesitar. Con ello se logró un avance y desarrollo de algunas sociedades.

El problema surge cuando el tiempo pasa y las historias se quedan grabadas en las personas como algo permanente, algo a lo que no se deben cuestionar y mucho menos replantear.

Este modelo de pensamiento ocasionó un “status quo” del que muchas personas no han podido salir por el alcance digital que tiene la información en el mundo. Antes era mucho más sencillo no leer basura, ni ideas libertarias. Existía un desfase importante entre las ideas, el escribirlas y su distribución, cosa que hoy, toma poco menos de 3 minutos.

Las ideas y las propuestas no son malas, sin embargo, la vida evoluciona y nuestros modelos de pensamiento lo deben hacer también, por lo tanto, aquello que en el pasado funcionó, no necesariamente apoyará en el presente. Retomar algunas actitudes del pasado puede sacarnos del hoyo en el que estamos metidos, pero también podrá sumergirnos aún más.

Como verás se trata de contrastes, de polos opuestos que construyen realidades más sólidas y consistentes. Probablemente hace algunos años era necesario pensar positivamente, así como, también creer que se podía todo. No más. Los tiempos cambiaron, las oportunidades no son iguales para todos y mucho menos las condiciones de vida. Es necesario cuestionar varios ángulos de una situación para tomar decisiones concienzudas. 

Como ejemplos personales te cuento: durante un tiempo pensé que todo se podía, que yo era dueño y señor de los conocimientos necesarios para ciertas cosas, pero justo después de los fracasos y derrumbes de algunos proyectos, comprendí que esto no era igual para todos. Qué habría cosas que para mi funcionarían, pero no para los demás, que había asuntos que harían resonar conmigo y otros no.

Los medios digitales ponen a nuestro alcance millones de ideas en minutos, muchas de ellas direccionadas, poco críticas y desde una mirada nada más. 

  • Cuestiona si es honesta su idea.
  • Cuestiona si tiene aplicación en tu contexto.
  • Cuestiona tus circunstancias (no son las mismas para todos, por más que te lo repliquen cientos de gurús e influencers).
  • Cuestiona las palabras que escuchas.
  • Cuestiona lo que lees.
  • Cuestiona la vigencia y validez de las ideas.
  • Cuestiona lo que piensas.
  • Cuestiona lo que sientes.
  • Cuestiona lo que haces.
  • Cuestiona, si lo que deseas es tomar mejores decisiones y por ende sentirte libre.

Cambia la narrativa de lo que hay allá afuera, transformala en un entendimiento personal, sobre aquellas cosas que te funcionan, te aportan y de las que te quitan tu poder personal. Seguir alguna metodología de un reconocido personaje, no garantiza que tu vida mejore, por el contrario habrá casos en los que tu vida se vaya en picada.

El uso de recursos digitales es completamente necesario en esta época, tiene grandes ventajas para reducir el esfuerzo, encontrar mayor precisión y eficientizar los tiempos. Úsalo de forma inteligente, puesto que si no es el caso, caerás en la persuasión, la trampa y la manipulación de los fines dolosos de otros.

  • Si te dicen que vivas intensamente, primero analiza que significa eso.
  • Si te dicen que eres un mediocre, define mediocre, llévalo a tu contexto y decide.
  • Si te dicen que eres pobre porque quieres, analiza tus circunstancias, tu contexto, tus decisiones, tus acciones y entonces replantea.
  • Si te dicen que hay una mágica fórmula para el éxito, sal corriendo y bloquéalos.
  • Si te topas con títulos muy atractivos o cachi en plataformas digitales, no implica que su contenido sea de valor (la mayoría se montan en tendencia y clic bait).
  • Si encuentras un libro que hable de temas en los que no estés de acuerdo, léelo, para comprender otras miradas acerca de la vida.
  • Si te comparten una información proveniente de una buena fuente, aún así cuestiona el origen. Revisa antes de compartir.
  • Si te dicen que encontraron un super alimento, recuerda que solo con agua podemos sobrevivir muchos días.

Si sientes que estas creyendo demasiado y te percibes envuelto en muchas ideologías, es momento de que pares tu consumo de medios. Inicia un reset del mundo digital y comienza a leer y tener conversaciones con personas, ese es el mundo de verdad. Las personas.

No todo lo que brilla es oro, ni todo lo que esta lleno de lodo es mierda.

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