Apofenia

Apofenia, el hallazgo de conexiones en eventos arbitrarios

El fenómeno de las apofenias refiere al hallazgo de conexiones o vínculos entre eventos aparentemente sin relación entre sí. Son por demás comunes en las tradiciones culturales. De hecho, hoy muchas apofenias se han vuelto populares y transmitido gracias a la televisión, el cine e internet.

En este artículo abordaremos el fenómeno que consiste en el hallazgo de patrones y conexiones entre sucesos arbitrarios. Explicaremos su origen y por qué suceden. Sigue leyendo si quieres conocer más acerca de las apofenias.

¿A qué se conoce como apofenia?

Se conoce por apofenia al hecho de visualizar, donde no existen en realidad, patrones o conexiones aleatorias. Es decir, podríamos identificar este suceso como una ilusión donde la persona cree encontrar conexiones entre hechos o eventos, donde no hay relación alguna.

Fue acuñado el término en el año 1959 por Klaus Conrad, un neurólogo y psiquiatra alemán quien la definió como “una visión sin motivo de conexiones, acompañada de experiencias concretas de dar sentido anormalmente a lo que no lo tiene”.

Etimológicamente, la palabra apofenia deriva del griego ἀπό, apó, lo que significa separar o alejar y φαίνειν, phaínein que vendría a significar manifestarse de forma fantasiosa, en el sentido de una ilusión.

Las apofenias pueden incluirse dentro de los sesgos cognitivos que con los que habitualmente convivimos. Estos son interpretaciones erróneas de la realidad. Lo que termina por afectar la percepción, toma de juicios, incluso las interpretaciones de aquello que nos sucede.

No hay que caer en el error de tratar como sinónimos a la apofenia y a las alucinaciones. Por mucho tiempo este fenómeno se ha considerado como únicamente ocurrente en individuos con patologías alucinatorias. Sin embargo, la apofenia es incluso un fenómeno cotidiano para muchas personas que no atraviesan ningún tipo de patología, ni sufren alucinaciones por consumo de drogas.

Algunos ejemplos de apofenia conocidos

Para que puedas captar mejor el concepto de apofenia, vamos ahora a revisar ejemplos de este fenómeno consistente en la creencia del hallazgo de conexiones y patrones donde en realidad no los hay. Existen casos famosos de apofenia, revisaremos algunos de ellos ahora.

El club de los 27

Seguramente hayas oído referir acerca del “club de los 27”. Esta es una lista de famosos fallecidos a los 27 años. Hay quienes no consideran estos sucesos una mera casualidad, y encuentran un patrón tras la coincidencia etaria en sus muertes.

La lista de los miembros del club de los 27 incluye a Janis Joplin, Kurt Cobain, Jim Morrison, Jimi Hendrix, Amy Winehouse y Brian Jones. Todos ellos con la coincidencia de haber fallecido jóvenes, con tan solo 27 años, y por diferentes motivos.

El enigma del 23

Esta tendencia, popularizada gracias a un artículo publicado en la revista de misterio “Fortean Times” consiste en vincular con el número 23 incidentes o eventos desafortunados.

En el ya mencionado artículo, se narraba el caso de un marinero que en 23 años había relatado jamás haber sufrido un incidente en el mar. La cuestión fue que, en su siguiente viaje luego de esa declaración, falleció producto de ahogarse en las aguas marítimas.

Coincidentemente, el autor del artículo (en el preciso momento en que lo escribía), comentó que ocurrió un accidente de avión, se estrelló el vuelo, casualmente, número 23 en Florida, EE. UU. El artículo dio origen a una auténtica apofenia en torno al número 23 y a los incidentes con los que se lo había asociado.

Pareidolia, ¿un fenómeno relacionado con la apofenia?                 

El fenómeno de la apofenia, en muchas ocasiones, es confundido o tomado como sinónimo con el de pareidolia. Sin embargo, no se tratan de lo mismo. Revisaremos las implicancias de ambos y, entenderás, por qué se prestan fácilmente a confusión.

La pareidolia, al igual que la apofenia, es un sesgo cognitivo. Consiste en una distorsión de la percepción de la realidad. Sin embargo, en los fenómenos de pareidolia, las formas percibidas son asemejadas a otras con las que no están vinculadas. Es decir, en fenómenos de este tipo, un conjunto de hojas puede ser percibido inicialmente con una forma familiar, como puede ser la de un perro.

También son pareidolias las formas que hallamos en las nubes en el cielo, o en las sombras de objetos. En resumidas cuentas, las pareidolias consisten en visualizar formas conocidas en objetos que realmente no lo representan.

Ya estamos en condiciones de aclarar la distinción entre apofenia y pareidolia. Mientras el primer fenómeno consiste en encontrar conexiones y patrones entre sucesos, el segundo, implica la asociación de objetos a otros familiares. Ambos son sesgos cognitivos, como verán, pero representan cosas muy diferentes entre sí.

Existen evaluaciones psicológicas que se sirven de las pareidolias para realizar evaluaciones, tal como el test de Rorschach. En este, se muestran imágenes de manchas o sombras y se solicita al evaluado que describa aquello que está visualizando.

¿Por qué vemos patrones donde no los hay?

Llegado este punto, quizás te estés preguntando por qué acontece el fenómeno de las apofenias comúnmente en la mente humana. Y la realidad es que existen diferentes explicaciones para su desencadenamiento.

Tras haberse realizado estudios en torno al fenómeno en cuestión, el neuropsiquiatra Peter Brugger plantea que la sucesión de apofenias puede resultar de la actividad en exceso del sistema dopaminérgico. Sería la liberación de dopamina en cantidades anormales la que ocasionaría la constante aparición de la percepción de coincidencias y patrones.

Otros investigadores, como Michael Shermer, consideran las apofenias como fenómenos absolutamente normales, propios de lo humano. Destacando que a través de los años han ayudado a la supervivencia de la especie.

Esperamos que ahora ya tengas en claro qué es una apofenia, el sesgo cognitivo que nos lleva a la ilusión del hallazgo de patrones y coincidencias entre eventos. Y tú, ¿has tenido una apofenia alguna vez?

Referencias bibliográficas:

  • Bustamante, P. (2007). Pareidolia y apofenia como fenómenos extendidos y como herramienta de análisis de obras rupestres y sitios arqueológicos pertenecientes a diversas culturas.
  • Domínguez, M. D. L. O. (2016). Pareidolia. Tecnología & Diseño, (6).
  • Fyfe, S., Williams, C., Mason, O. J., & Pickup, G. J. (2008). Apophenia, theory of mind and schizotypy: perceiving meaning and intentionality in randomness. Cortex, 44(10), 1316-1325.
  • Steyerl, H. (2016). A sea of data: Apophenia and pattern (mis-) recognition. E-flux Journal, 72.

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