Dejar lo que te daña

Dejar lo que te daña es una tarea loable

Gestionar cambios y sobre todo mantenerlos a lo largo del tiempo es algo que requiere no solo disciplina, sino voluntad y coraje, sabiendo que habrá continuas amenazas y distracciones que osarán alejarnos del proceso.

No creo en un solo método o manera de lograr las cosas, sin embargo, a lo largo de mis cuarenta y tantos años, puedo decir que he logrado construir un método que me acompaña cuando decido hacer cambios o buscar nuevos horizontes hacia el futuro.

El primer pilar de este método, es el auto análisis y la auto observación, de manera que sin ser demasiado duro, sino más bien crítico, observo contemplativamente mi vida como si fuera un individuo más con el que me relaciono diariamente.

Veo mis fortalezas, veo mis debilidades, mis logros, mis dolencias, mi círculo cercano y también aquellas personas que no me acompañan más y dejaron esta experiencia. Pudiendo a través de la atención plena, entender para qué fueron parte de mi vida, así como también, que considero pudieron hacer diferente como ejemplo inspiracional para mis acciones posteriores.

Esta primera etapa requiere de constancia y disciplina, despertando los sentidos de una forma única. Seguido de aquí esta el segundo pilar que es la observación y el análisis del entorno/contexto, de forma tal, que arroje datos suficientes acerca de detractores, hábitos, relaciones, dolencias, anclas y aquellos factores externos que debemos revisar a detalle cuando emprendemos este proceso de cambio. No hay cambio interior sin un análisis exhaustivo del exterior.

Estos dos primeros pilares son la base fundamental de mi metodología para casi cualquier cosa tanto personal como profesional.

Sin robarte demasiado tiempo y dejando un poco de material para un siguiente escrito, te invito a reflexionar sobre estos dos elementos previos en algunas áreas de tu vida. Por ejemplo:

  • Diversión
  • Espiritualidad
  • Familia
  • Salud
  • Dinero
  • Economía
  • Filosofía de vida
  • Pareja


Estas son algunas ideas de lo que pueda incluir tu caminar, pero tal vez no sean las mismas para ti, ni tampoco las únicas.

Hoy, a nueve años exactos de mantener un cambio sostenido, puedo decir, que no hay fiesta, reunión, convivencia o momento que alguien encienda un cerillo, encendedor o simplemente “dé la primera bocanada de humo”, que mi olfato no sienta el deseo que acercarse más al cigarrillo.

Incontables beneficios me otorga esta decisión elegida en aquel entonces y que sigo eligiendo de manera consciente hoy. Dos de ellos y podría decir los más recurrentes son el olfato y el gusto.

Percibir los aromas de un perfume, de las esencias o de algún guiso específico se convirtió en una experiencia exquisita.

Acompañando al paladar, que puede ya denotar sabores que no conocía antes e incluso hacer que disfrute los platillos con un gozo sumamente memorable.

Si decides que hay algo en tu vida que necesita dar un giro, es perfecto, solo no pienses que debe ser a causa de una moda, por mera salud o porque alguien ya lo hizo. En su lugar, revisa internamente qué lo mueve, qué hay para ti y también externamente qué impide e impedirá que ocurra de forma progresiva, estos dos primeros elementos (pilares) ayudarán para que seas tu quien domine y controle la mayoría de los recorridos.

Claro que tendrás recaídas y momentos de debilidad, los cuales debes permitir ocurran, pues tendrán alguna señal que deberás analizar. Hacer caso omiso a esto o pensar que solo los debiluchos tienen caídas, es un grabe error, y solo perpetuará tu inacción. Resultando con esto un retroceso en el avance y hasta un rebote de aquello que ya habías ganado en un primer momento.

Todos cual animal humano que somos, perdemos para ganar y ganamos para perder. No te creas invencible por haber pasado el día uno, la semana dos o el mes tres, por el contrario, debes mantenerte alerta siempre, sabiendo que no podrás evitar los centenares de detractores que ofrece el mundo digital y el siglo actual. Pensar lo contrario es remar contracorriente y por demás agotador que resultará, será acompañado de un perecimiento en el recorrido.

  • Dejar de fumar
  • Dejar de comer carbohidratos
  • Dejar el azúcar
  • Dejar el alcohol
  • Dejar los excesos
  • Dejar una relación dañina
  • Dejar vínculos tóxicos
  • Alejarte del estrés
  • Iniciar un proceso de transición
  • Buscar sanar tus heridas de la infancia o de tu pasado

Requieren de un momento de introspección honesta y real contigo mismo/misma. Sin ocurrir esta parte, es probable que en algún punto no te des cuenta de como llegaste a parecerte tanto al otro o hasta perderte de ti en el camino.

Aquellos pasos que estas por realizar deben sin equivocación ocurrir guiados desde tu voz interior.

Esta voz es amplificada por estos dos análisis previos que ayudarán a orientar tu brújula con casi milimétrica exactitud. Como te comente hace un par de líneas, estos pasos son elementos de una metodología que acompaña mis días y que gustoso comparto, pues de qué sirve conocer algo que funciona si solo lo tengo a mi servicio.

Volver a los fundamentos acompaña a todo artesano, es decir, convertirte en el artesano de tu vida, requiere que practiques incansablemente las bases de cada disciplina, no para ser el mejor, ni tampoco para evitar los errores, sino para que tus días tengan potencia y vida propia.

El timón te pertenece, recuerda que son tus manos las que lo sostienen y tus decisiones las que guiarán los caminos y senderos a recorrer.

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