Estilo Hygge

Estilo Hygge, ser felices con las cosas simples

El estilo Hygge consiste en aprender a ser felices incluso con las cosas más simples. Más que una filosofía, es una actitud de vida que se centra en la relajación y la felicidad.

En el estilo hygge, poder tener una experiencia hogareña que reconforte es importante, por ello, existen muchas recomendaciones para diseño de interiores siguiendo este estilo que permite sentir relajación.

El estilo Hygge

Se dice que Noruega, junto a los daneses, finlandeses y suecos, suelen ser los más felices. Esto se debe a que tienen una mejor calidad de vida. Para este grupo de países, la filosofía hygge significa bienestar.

Dicho estilo es lo que les permite a estas personas llevar una vida relajada, alejada del estrés y centrada en la plenitud y la armonía. 

De modo más específico, hygge sería estar sentado frente a la chimenea, sin importar cuán fría sea la noche, con mantas calientes y un poco de vino. Es decir, se trata de buscar toda la comodidad posible, pero desde la simpleza.

El estilo hygge no se trata de abaratarse de objetos, lujos o cosas innecesarias; es todo lo contrario, es vivir desde lo simple, lo pequeño, lo estrictamente necesario, pero cómodo, y lo más ecológico posible.

Por ello, el diseño y la arquitectura son muy importantes para disfrutar de un ambiente acogedor y sentirse más a gusto, más feliz, porque quienes siguen este estilo optan por quedarse en casa más que por largas noches llenas de algarabía.

Hygge es estar en casa, cómodos, y disfrutando de un espacio íntimo; la decoración es crucial, puesto que debe transmitir calma.

Ideas para adoptar un estilo Hygge en casa

Algunas de las mejores ideas para implementar este estilo de vida también en casa, son las siguientes:

  1. Contar con espacios naturales: el hogar es central, por ello, se debe recrear una atmosfera de la cual emane paz y para lograrlo, los daneses toman la inspiración de la tranquilidad del bosque y todo lo natural. Las decoraciones se basan en materiales como la madera y predominan las plantas. Los utensilios que son fabricados con metal o plásticos se tratan de evitar, ya que estos no se relacionan con el mundo natural. Por otro lado, es importante que el hogar tenga un aroma relajante.
  2. Tomar platos ligeros: más que la cantidad, importa la calidad y la capacidad de poder tomar el tiempo, lejos del ajetreo, y disfrutar de un buen plato de comida. Estos pueden ser cremas, rollitos de canela, sopas calientes, tostadas danesas, huevos, quesos, gachas noruegas, entre otras. Para hacer los platos más ligeros, se escogen productos sin lactosa.
  3. Poco uso de la tecnología: estar en casa es permanecer relajados y tranquilos. Por eso, al llegar, quienes siguen el estilo hygge, se desconectan del ordenador, la televisión y las redes. En su lugar, preparan un baño relajante y una infusión o té. Además, es necesario regular la temperatura corporal, y para ello usan mantas de lana, bufadas y calcetines. Esto les ayuda a sentir más calma.
  4. Ser creativos: no se trata de suspender todas las actividades, sino de conectarse con aquellas que combinen calma y concentración, tales como pintar, hacer un puzzle o preparar collages. Esto permite que se active el eustrés, es decir, el sentir entusiasmo con una actividad que proporciona una recompensa que es positiva, como la relajación y la diversión, en este caso.
  5. Usar mantas: estas son parte de la decoración y del estilo propio, ya que además de proteger del frío, también ayudan a sentir comodidad, por lo que están presentes los domingos por la mañana, en las tardes lluviosas o en noches de lectura.
  6. Velas aromáticas: no solo iluminan y dan un respiro de las luces eléctricas, sino que también impregnan el ambiente de aromas muy agradables que permite sentir serenidad.
  7. Una rutina antes de dormir: que puede ser un baño de burbujas, con agua caliente, seguido de un poco de vino y un buen libro.
  8. Muchos libros: los libros son importantes, no solo para la decoración, sino porque ayudan a alimentar el alma. La persona opta por aquellos que son sus preferidos y que le ayudan a sentir distracción.
  9. Una sala cómoda: que realmente transmita la sensación de descanso y que, con tan solo verla, la persona sienta el deseo de tomar una siesta reparadora. Los colores deberían transmitir tranquilidad también.
  10. Un rincón de encanto: para los amigos y la familia. Los ambientes no solo deben ser acogedores para disfrutar de los instantes de soledad, sino también hacer lo mismo para las actividades que se comparten. Se puede habilitar un rincón con juegos de mesa o para una cena inolvidable y cálida.

Las personas que adoptan un estilo de vida hygge suelen vivir mucho más saludables, ya que no se encuentran sometidas a la presión y al estrés de las sociedades más competitivas y modernas.

Además, este estilo implica disfrutar del presente, sin pensar con ansiedad en el futuro. No se trata de ir a vivir a Noruega o a Dinamarca, sino de aprender a vivir sin prisas y adaptar el hogar para que este sea acogedor.

Bibliografía

  • Linnet, J. T. (2011). Money can’t buy me hygge: Danish middle-class consumption, egalitarianism, and the sanctity of inner space. Social Analysis55(2), 21-44.
  • Wiking, M. (2016). The little book of hygge: The Danish way to live well. Penguin UK.
  • Søderberg, M. T. (2016). Hygge: the Danish art of happiness. Penguin UK.

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