Misoginia

Misoginia: Los hombres que odian a las mujeres

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La misoginia es una actitud de odio, desprecio y aversión del hombre hacia la mujer. Quien es misógino considera que la mujer es inferior, lo cual lo lleva a degradarla.

La palabra misoginia está formada por miseoque significa ‘odio’ y gyne, que se traduce como ‘mujer’, por lo que el misógino odia a las mujeres, las deshumaniza.

Muchos consideran que el odio hacia la mujer está justificado por creencias religiosas u otras relacionadas con la biología, las cuales han influido en el retrato social que se hace de la mujer en el imaginario colectivo.

Esto es solo una creencia, puesto que no existen datos que avalen la supuesta inferioridad de la mujer, sino todo lo contrario, cada vez son más las evidencias que refuerzan la idea de que son tan capaces como los hombres. Sin embargo, para el misógino, la mujer es inferior bien sea en el área intelectual, biológica o moral.

La misoginia como actitud

La misoginia como fenómeno ha calado fuerte en las estructuras sociales y en las actitudes de algunos hombres. Es por ello que incluso en el lenguaje se puede observar cómo a las mujeres se las cataloga como “histéricas”, “brujas”, “amargadas”, entre otros términos despectivos.

Las autoras Bosch Esperanza y Ferrer Esperanza, en su estudio sobre el maltrato de mujeres y la misoginia, basándose en un estudio empírico sobre el posible factor explicativo, detallan que las teorías psicológicas buscan las causas del maltrato en factores individuales, especialmente en la presencia de psicopatología.

Sin embargo, estos factores en la actualidad están descartados como causa única. En cambio, desde la violencia familiar se estima que el origen del maltrato se encuentra en la crisis de la institución familiar, generada por factores externos, pero, desde la teoría feminista se considera que el maltrato tiene su origen en los valores patriarcales que llevan a los hombres a tratar de someter a las mujeres.

A partir de allí, se considera que en las relaciones de maltrato lo que se busca es mantener el control y la violencia. Además de estas teorías, existen otros modelos multicausales que consideran el maltrato de mujeres como un fenómeno complejo que solo puede ser explicado a partir de la intervención de un conjunto de factores diversos, bien sea individuales y sociales.

No obstante, entre los factores que se analizan se encuentran las creencias y las actitudes de los maltratadores o misóginos. Para las autoras señaladas, son relevantes las creencias y las actitudes negativas.

Ello, luego de haber realizado un estudio con una muestra de 142 mujeres maltratadas, en el que los maltratadores presentaban actitudes y creencias misóginas. De acuerdo con dicho estudio, los misóginos consideraban a la mujer inferior en sus habilidades y capacidades, además de aceptar el estereotipo tradicional femenino y la aceptación de las mujeres como objetos sexuales.

Aunado a ello, el estudio permitió identificar que algunos de los valores presentaban abuso de alcohol, abuso de drogas, psicopatologías, problemas de celos, además de un comportamiento violento en general.

La misoginia y el machismo

Entre el machismo y la misoginia existen algunas diferencias; en el caso de los hombres machistas, estos no odian a las mujeres, sino que las consideran inferiores, por lo que desean ejercer control sobre ellas.

Así, la mujer solo existe para la reproducción, brindarle satisfacción sexual al hombre y para que cumpla las tareas del hogar. En el caso de la misoginia, el hombre puede prescindir de la figura femenina en su vida, debido al mismo odio que siente.

Muchos consideran que la misoginia puede ser el resultado de traumas sufridos en las edades tempranas y causados por la figura femenina de su entorno como, por ejemplo, una hermana abusadora, una madre autoritaria o severa, una profesora estricta, entre otros.

Así, a medida que pase el tiempo, los varones misóginos irán demostrando actitudes que dejarán al descubierto su odio hacia el género femenino, tales como burlas, malas palabras, expresiones despectivas, menosprecios, entre otras.

Igualmente, los misóginos pueden llevar a cabo actos discriminatorios, cometarios inapropiados, camuflados en forma de chistes o bromas, pero, en casos extremos, esto puede llevar hasta la violencia y es por ello que la misoginia es considerada como un problema de índole social y cultural.

A pesar de la evolución de las sociedades, muchas mujeres continúan siendo víctimas de la misoginia, sufriendo agresiones psicológicas, físicas, económicas, patrimoniales, entre otras, ya que en muchas culturas se cree que el hombre es superior a la mujer.

Esto ha llevado a que se rechace, en muchos ámbitos, el liderazgo femenino, ya que con ello se impide que la mujer tenga notoriedad y visibilidad, pues, se cree que las decisiones más importantes, sobre todo dentro de las organizaciones, deben ser tomadas por los hombres.

Bibliografía:

– Fiol, E. B., & Pérez, V. A. F. (2003). Maltrato de mujeres y misoginia: estudio empírico sobre un posible factor explicativo. Anuario de psicología/The UB Journal of psychology34(2), 215-233.
– Madrid, M. (1999). La misoginia en Grecia (Vol. 49). Universitat de València.
– Pérez, V. A. F., & Fiol, E. B. (2000). Violencia de género y misoginia: reflexiones psicosociales sobre un posible factor explicativo. Papeles del psicólogo, (75), 13-19.
– Varela, N. (2012). La nueva misoginia. Revista europea de derechos fundamentales, (19), 25-48.

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