Reserva cognitiva

Reserva cognitiva, la protección ante el deterioro cognitivo

El deterioro cognitivo es en muchas ocasiones inevitable. Sin embargo, existe en nuestro sistema nervioso una estrategia para retardar la aparición de sus efectos y contrarrestar la pérdida neuronal. La reserva cognitiva es la posibilidad, no de detener, pero sí de retardar la aparición de signos de daño cerebral y nervioso.

Si quieres saber cómo estimular tu reserva cognitiva para proteger a tu sistema nervioso y brindarle herramientas para mantenerse íntegro funcionalmente, entonces sigue leyendo.

Qué es la reserva cognitiva

El término de reserva cognitiva refiere a la capacidad de nuestro sistema nervioso a resistir el deterioro. Se ha acuñado para explicar aquellos casos en los que, pese al existente daño cerebral, una persona no presenta síntomas que lo manifiesten.

Podríamos definir a la reserva cognitiva como una capacidad mental que puede desarrollarse y ayuda a compensar los efectos del deterioro cognitivo que algunas demencias, o incluso el envejecimiento mismo, pueden ocasionar. Es un factor que ayuda a contrarrestar el deterioro cognitivo. No por ello es un antídoto, ni una medida preventiva. Simplemente, si nos implicamos en alimentar nuestra reserva cognitiva, podremos contrarrestar los efectos del deterioro.

Haremos hincapié en este punto: la reserva cognitiva permite contrarrestar el deterioro, no lo impide. Físicamente la muerte neuronal existirá, pero hará más livianos sus efectos.

La reserva cognitiva y las demencias

Como ya hemos adelantado, la reserva cognitiva “encubre” la progresión del deterioro en una demencia. Por demencia nos referimos a las condiciones que afectan capacidades cognitivas, y terminan por impedirle a una persona valerse por sí misma.

Por ejemplo, alguien que tiene la memoria y el habla afectadas, difícilmente podrá desempeñar su vida normal sin ayuda de otra persona más que lo auxilie. Son demencias la enfermedad de Alzheimer, la corea de Huntington, también los trastornos frontotemporales (que producen cambios a nivel neuronal en el lóbulo frontal o temporal).

Las demencias son crónicas, y no se ha descubierto de qué manera pueden prevenirse. Se asocia, sin embargo, a un estilo de vida saludable (que incluye la realización de actividad física, el consumo de agua, alimentos libres de sodio, vitaminas y minerales) como un factor que impide la repentina progresión de una enfermedad de esta clase.

Por supuesto, y en lo que concierne a este artículo, tener una buena reserva cognitiva previene la manifestación de síntomas de una demencia o del deterioro cerebral, en ello radica la importancia de estimularla.

¿Cómo alimentar nuestra reserva?

Como pudiste ver, contar con una abundante reserva cognitiva impide que se evidencien los síntomas propios del deterioro cerebral. Puede que te preguntes en este momento de qué manera podrías alimentar tu reserva, beneficiarla y estimularla. Te daremos ahora algunos consejos para que puedas nutrir tu reserva y beneficiarte de ello.

Lee, lee y lee

Una de las mejores actividades para estimular tu cognición es la lectura. Al leer, ponemos a trabajar nuestra visión, memoria, concentración, lenguaje y atención. Muchos procesos cognitivos, como verás, se involucran en esta sola actividad. Por ello, si quieres alimentar tu reserva cognitiva, leer será una excelente estrategia.

Mantente socialmente activo

Socializar es una gran forma de estimular tu cerebro. Mediante compartir tiempo e interactuar con otras personas, ejercitarás tus habilidades sociales. Además, estarás practicando tus habilidades comunicativas, tu memoria y atención (que siempre se implican al mantener una conversación).

Y no solo eso, reunirte con otras personas te mantendrá de buen humor, mientras aumentará tu seguridad. Todos factores beneficiosos para tu reserva cognitiva,

Cambia tus rutinas

Una vida rutinaria, no es nada estimulante. Modificar tu normal esquema de rutinas hará que rompas con las actividades automatizadas. Si bien mantener rutinas reduce el estrés, también es monótono y disminuye la activación cerebral y el aprendizaje. Si tu deseo es aumentar tu reserva cognitiva, anímate a aprender nuevas tareas e incorporarlas.

Anímate a jugar

Los juegos de mesa de ingenio son una excelente opción para estimular a tu cognición. Según de qué clase de juego se trate estarás estimulando distintos procesos cognitivos, que podrían ir desde la atención sostenida, hasta el habla, el pensamiento y la imaginación. 

Aprende algo nuevo

Nunca es demasiado tarde. No dejes que tu edad sea un límite y atrévete a aprender algo nuevo: tocar un instrumento, realizar un curso sobre alguna cuestión de tu interés, aprender un idioma. Estas son solo algunas opciones de nuevos conocimientos que puedes incorporar para nutrir tu reserva cognitiva.

Te hemos dado algunas ideas que podrías implementar si tu deseo es enriquecer tu reserva cognitiva, para no dejarte vencer por el daño cerebral. Mantener la mente activa es crucial para evitar la manifestación de síntomas o, en otro caso, retardarla el mayor tiempo que sea posible.

Puede mejorarse, no prevenirse

El sistema nervioso humano está formado por células especializadas: las neuronas. Estas (al igual que las células cardíacas) y a diferencia del resto de las células del cuerpo, no se regeneran. Es decir, el daño neuronal no se recupera, y hasta ahora no se ha encontrado una manera en la que el tejido nervioso perdido pueda recobrarse y curar una enfermedad neurodegenerativa o prevenir el envejecimiento.

Estimular nuestra reserva cognitiva es una excelente estrategia si tu objetivo es retardar los avances de la pérdida de células nerviosas. Pero, hay que tener en cuenta, que esto no evitará que mueran las neuronas.

Una buena reserva hará prácticamente imperceptible el deterioro, pero no lo prevendrá ni hará que retroceda. Sin embargo, es más que recomendable estimular tu cognición, para mantener una buena calidad de vida y evitar repentinos efectos de deterioro.

Estimula tu reserva cognitiva para vivir mejor

Si lo que deseas es mantener una vida saludable, implementar algunos de los cambios que hemos enumerado para mantener tu cognición en forma será una buena decisión. Te ayudará a mantener el bienestar, puedes estar seguro.

Y tú, ¿qué harías para nutrir tu reserva cognitiva?

Referencias bibliográficas

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