Masturbación y Salud Sexual

Salud sexual y masturbación

La masturbación es parte de la buena salud sexual. Tanto la masturbación femenina como la masculina consisten en la estimulación de los órganos sexuales, bien sea con la mano o con otro medio, con el propósito de llegar o no al orgasmo.

A su vez, esta puede ser practicada en solitario o en compañía de otra persona, y es común y enriquecedor para una práctica más satisfactoria incluir juguetes sexuales, que hoy día son especialmente accesibles de forma segura a través de una tienda erótica online.

Se dice que la masturbación es una expresión de la salud sexual que forma parte del desarrollo. Es común, tanto en hombres como en mujeres, e inicia desde edades tempranas, pudiéndose mantener hasta la etapa adulta.

Sin embargo, es una práctica que está rodeada de mitos, pero no por ello deja de ser sana y recomendable, ya que es una de las formas en las que podemos llegar a conocernos, descubrir nuestras preferencias sexuales y disfrutar de momentos placenteros.

La salud sexual y la masturbación

A pesar de que la masturbación es una práctica común, el hecho de disfrutar en solitario continúa siendo un tabú. Aunado a ello, también se encuentra que algunas personas sienten timidez cuando hablan sobre sexualidad, haciendo de ello un ambiente en el que predomina el miedo al momento de reconocer las conductas que proveen autosatisfacción sexual.

Más allá de ello, el autoplacer aporta muchos beneficios para la salud sexual y también para la salud en general.

En primer lugar, es destacable que la masturbación no se trata solo de genitalidad, ya que hay puntos de placer más allá de los genitales.

Masturbarse es dar un paso grande para el autoconocimiento. Han sido muchas las creencias que han incitado a la culpa por el simple hecho de disfrutar consigo mismo. Pero, el autodisfrute ayuda también a conocer a la pareja.

Esto se debe a que quien no conoce su cuerpo, no puede conocer el de otra persona. Para poder disfrutar con otros, es esencial conocer con qué tipo de prácticas o estimulación disfrutamos nosotros.

En este sentido, la masturbación es un complemento que permite disfrutar de una salud sexual adecuada, haciendo posible que se conozca el propio cuerpo, se experimente placer y se valore el erotismo.

Por obedecer falsas creencias y mitos, aún en este siglo hay casos de personas que desconocen los beneficios que aporta la masturbación a la salud sexual, incluido la potencialidad para reducir el estrés.

Una práctica común

Aunque poco se hable de ello, la mayoría de las personas se masturban, sin importar la edad o el género. Incluso, antes de la pubertad, los niños descubren sensaciones agradables cuando tocan sus genitales.

Para quienes tienen niños, si llegan a notar que se tocan, deben tener en cuenta que esto es normal, por lo que, en lugar de regañar al menor, se le debe instruir sobre el hecho de que se trata de una práctica que se lleva a cabo en privado.

Son muchos los motivos por los cuales las personas se masturban. En algunos casos, las personas sienten que se relajan, también comprenden mejor su cuerpo, liberan tensión, o disfrutan si su pareja no está cerca.

Hay quienes creen que la masturbación se practica solo si no se tiene una pareja sexual, cuando la realidad es que tanto las personas solteras como las que están en una relación, pueden disfrutar de la masturbación plenamente.

Algunas personas se masturban de vez en cuando, otras nunca lo hacen, mientras que hay quienes lo hacen con frecuencia, pues, cada quien tiene su ritmo y sus motivos personales para hacerlo.

Muchas personas se preguntan si está bien masturbarse cuando se está en una relación, y la respuesta es: ¡Por supuesto!. Masturbarse no implica que la pareja no aporte satisfacción, al contrario, es una forma útil para aprender qué te gusta y qué te hace alcanzar un orgasmo, e incluso para hacer partícipe al otro miembro de la pareja de tus preferencias.

Hablar de sexualidad en la relación es muy importante, además de que puede contribuir a que la relación se fortalezca. De hecho, algunas personas optan por masturbarse en compañía o al mismo tiempo que su pareja.

La masturbación también es una forma divertida de obtener placer sin correr riesgos de embarazos o de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS).

Masturbarse es seguro, no causa locura, ni ceguera, no disminuye la inteligencia; tampoco causa daño a los genitales, no hace que salgan granos ni impide el crecimiento. Tampoco se “gastan todos los orgasmos” o arruina el sexo. Todos estos son solo mitos.

Recomendaciones para masturbarse

Algunas recomendaciones básicas, como nos apuntan los expertos de Divelsual.com, son:

  • El lavado de manos antes de tocar los genitales
  • Usar un lubricante para reducir la fricción y prevenir rasgaduras
  • Limpiar los juguetes sexuales para que las bacterias no se acumulen
  • No compartir los juguetes sexuales con más de una pareja

Beneficios conocidos de la masturbación

Entre los beneficios de la masturbación, se ha encontrado que esta práctica permite liberar la tensión sexual, reducir el estrés, mejorar la autoestima e imagen corporal, dormir mejor, mejorar otros problemas sexuales, aliviar la tensión muscular, los dolores menstruales, así como fortalecer el tono muscular de la zona pélvica o anal.

En cuanto a la frecuencia, esta solo se considera nociva si llega a interferir con la vida social, el trabajo o las responsabilidades. En estos casos, se recomienda la atención con un terapeuta o consejero sexual.

Desde pequeños, a muchas personas se les enseña que masturbarse está mal, por lo que, al hacerlo, sienten que hacen algo malo o que son culpables. Si se siente esto, se debe recordar que muchas personas lo hacen, que es normal y no es dañino. Pero, si no se pueden atenuar los sentimientos de culpa, también será el momento adecuado para acudir a un terapeuta.

Bibliografía

  • Bardi, A., Leyton, C., & Martínez, V. (2003). Masturbación: mitos y realidades. Rev Soc Chil Obstet Ginecol Infant Adolesc10, 7-12.
  • Burgos, G. (2012). La masturbación. Parkstone International.
  • Espitia-Rozo, J., & Torres-Monsalve, Y. V. (2017). La masturbación: una práctica común en adolescentes.

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