Relaciones parasociales

Las relaciones parasociales

Las relaciones parasociales implican conectar emocionalmente con celebridades y disfrutar de sus buenos momentos o sufrir con sus desaciertos.

En la actualidad, cada vez es más sencillo acceder al perfil de las celebridades y conocer cuáles son sus rutinas. Con tan solo observar sus imágenes y los mensajes que transmiten, son muchas las personas que sienten cómo sus emociones se intensifican, puesto que se viven otras historias como si fuesen propias.

Las relaciones parasociales

Cuando a la persona no le gusta alguna acción de su actor preferido, entonces ya deja de sentir admiración y comienza a sentir desprecio u odio, por lo que deja de seguirlo.

En cambio, si un cantante tiene una historia emocionante que contar, la persona le comienza a seguir, aun si no le gustan sus canciones.

Así, son muchas las historias con las que una persona se puede llegar a sentir identificada y siga a personajes de forma temporal, o los deje de seguir cuando ya no se sienta identificado.

Las relaciones parasociales son relaciones unidireccionales, esto quiere decir que no hay retroalimentación por parte de la celebridad. Es la persona seguidora quien lo vive y lo siente.

En términos generales, una relación parasocial es aquella en la que existe un vínculo unilateral con una figura de los medios que desconoce la existencia de sus seguidores.

Este tipo de relaciones ha surgido como consecuencia de las nuevas formas de relación e interacción que han devenido con la llegada de los medios.

Anteriormente, esto ocurría mayormente con la televisión, un medio en el que los personajes tenían un estilo conversacional que transmitía cercanía, y cuyos gestos y orientación le hacían sentir al televidente la forma de una relación cara a cara.

El concepto de relación parasocial

De acuerdo con Lucía Caro Castaño, en su estudio sobre relaciones e interacciones parasociales en redes sociales digitales, este concepto fue acuñado por primera vez por Horton y Wohl en el año 1956 para describir la ilusión que genera la interacción recíproca que muchos miembros de las audiencias experimentaban ante las figuras mediáticas, como celebridades y personajes de ficción, sobre todo en la televisión.   

Ahora, este concepto clásico vuelve a ser considerado debido a las prácticas comunicativas que muchos usuarios desarrollan en los medios sociales.

Los autores que dieron a conocer el término, indicaron que este hacía referencia al fenómeno que surgía cuando uno de los mensajes originados desde el programa de emisión de los medios masivos tradicionales era recibido en el contexto de la vida cotidiana de las audiencias, un espacio que solía estar restringido por el encuentro cara a cara por el contacto con el círculo primario.

Este tipo de acciones comunicativas no recíprocas vino a acaecer con el acceso al espacio privado del sujeto y con el poder de los medios para representar la realidad.

Horton y Wohl (1956: 215) llegaron a expresar la idea de estas relaciones de la siguiente forma:

“Los más remotos e ilustres hombres son conocidos como si perteneciesen al círculo de los iguales; lo mismo es cierto para un personaje en una historia que cobra vida en estos medios de un modo especialmente vívido y cautivador. Proponemos llamar a esta relación entre el espectador y el intérprete similar a la cara a cara, relación parasocial”.

Aunque psicológicamente la comunicación sea mediada, el sujeto receptor la percibe como una interacción cara a cara, en la que siente que conoce de verdad a la persona que aparece en los medios y capta al personaje como algo próximo.

Por ello, se reitera el hecho de que la experiencia parasocial tiene como clave la no-reciprocidad del vínculo o de la interacción puntual, que deviene, por tanto, en un simulacro del hecho comunicativo.

Cómo se explican las relaciones parasociales

Los ya mencionados Horton y Wohl destacaron que, para la gran parte de la audiencia, la relación parasocial resultaba ser complementaria a sus relaciones propias de la vida social, llegando a incidir en un desarrollo desigual entre individuos con diferentes personalidades y situaciones sociales.

En este sentido, para una serie de grupos sociales, las experiencias parasociales les brindarían un atractivo mayor, sobre todo entre las personas que padecían de aislamiento social, tales como las personas de la tercera edad, personas con discapacidad, con problemas de adaptación social, entre otros. Es decir, que las relaciones parasociales cumplirían un mecanismo psicológico compensatorio.

Para otros autores, los usuarios con problemas de timidez también recurren a este tipo de relaciones para presentarse ante los demás, y concuerdan que este tipo de relaciones actúan como mecanismo compensatorio que les permite o les ayuda a superar sus limitaciones sociales.

Este tipo de enfoque remite al modelo de la comunicación hiperpersonal según el cual la comunicación mediada por un ordenador contribuye a que el sujeto se apropie de la tecnología para desarrollar una gestión de su identidad social y sus interacciones con los demás, adaptándola a sus necesidades y carencias comunicativas.

En todo caso, lo más importante en este tipo de relaciones es tener definida cuál es la línea de lo real y comprender que la interacción en las relaciones sociales no es real, no existe, aunque bien pueda ser muy atractiva e inspiradora, pero no por ello deja de ser una proyección, por lo que no debería ni afectar la vida personal ni las relaciones que se tengan con otras personas del entorno.

Asimismo, es necesario aprender a ver a las celebridades como son, esto es, como personas iguales que el resto, con las cuales se puede sentir afinidad, pero sin caer en la obsesión.

Bibliografía

  • Gleich, U. (1997). Parasocial interaction with people on the screen. In New horizons in media psychology (pp. 35-55). VS Verlag für Sozialwissenschaften, Wiesbaden.
  • Hartmann, T., & Goldhoorn, C. (2011). Horton and Wohl revisited: Exploring viewers’ experience of parasocial interaction. Journal of communication61(6), 1104-1121.
  • Klimmt, C., Hartmann, T., & Schramm, H. (2006). Parasocial interactions and relationships. Psychology of entertainment, 291-313.
  • Konijn, E. A., Utz, S., Tanis, M., & Barnes, S. B. (2008). Parasocial interactions and paracommunication with new media characters (pp. 191-213). Routledge.

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