Gaslighting - luz de gas

Gaslighting (hacer luz de gas), el abuso sigiloso

El fenómeno conocido popularmente como gaslighting es una forma de manipulación. La persona que manipula, tergiversa las cosas hasta el punto de conseguir que la víctima dude se su propia percepción y criterio.

Es decir, quien es manipulado de esta forma, duda de su propia capacidad para comprender la realidad. No es un abuso físico, claro está, pero puede ser tan dañino como estos, o incluso aún más.

Podrían estar preguntándose, de dónde viene este término. Nace de la película hollywoodense “Gaslight” (“Luz de Gas”), donde en un matrimonio, el hombre manipula con estas estrategias a su mujer para distorsionar su juicio y robarle su fortuna.

En la película, el esposo atenúa la luz de gas (de ahí la palabra gaslight) ya que no contaban con electricidad y le hace creer que la intensidad de esta es la misma que antes, que no se redujo.

La protagonista cae en la trampa del tergiversador, mientras este es completamente consciente de lo que está haciendo y el daño que le está causando a su pareja.

Quien ejerce gaslighting genera un patrón de abuso emocional con etapas diferenciadas y técnicas específicas. En este artículo te las contaremos.

Etapas del gaslighting

En el transcurso del proceso de manipulación, la víctima va cambiando su parecer y percepción. Por eso se han designado etapas en el transcurso de este tipo de abuso.

  • Incredulidad: en esta primera fase la víctima se encuentra confundida, no entiende lo que está sucediendo. Sí puede notar que algo no anda del todo bien, pero en líneas generales permanece en un estado de shock.
  • Defensa: la víctima empieza a sospechar, de a poco toma noticia del abuso. Intenta defenderse y enfrentar a su victimario, pero lo que obtiene son más manipulaciones, cayendo en un escenario aún más confuso (pues el abusador nunca reconocerá abiertamente sus verdaderas intenciones). El abusador jamás dará explicaciones claras, y la víctima siempre será la culpable de que las cosas no anden bien.
  • Indefensión: en esta fase la victima mira con los ojos del abusador. Ya perdió su criterio y duda de su propio juicio, aceptando las opiniones del tergiversador que, ahora, son su propia realidad.  La víctima se encuentra tan perdida en la trampa que no puede siquiera expresar su preocupación sobre la situación en la que se encuentra y, desesperadamente, busca arreglar las cosas con su victimario, dejar de “perjudicarlo”.

Técnicas de gaslighting

Mentir

Quienes manipulan de esta forma, mienten extremadamente bien. La mentira es la base de su estrategia. A pesar de que la víctima sepa muy bien que no está confundida en un principio, luego comienza a dudar de sí misma y de sus actos hasta caer presa de las mentiras y desfiguraciones de la realidad de su victimario.

Despreciar

Para incluso afectar más el juicio de la víctima, el abusador la despreciará a ella y a todo lo que hace, dice e incluso a su círculo de relaciones personales. Así la víctima creerá que nada de lo que hace esta bien, que dice cosas sin sentido, que sus vínculos la perjudican, y solo tendrá a su victimario como recurso. Todo lo que él busca.

Poner a los demás en contra de la víctima

Los gaslighters tienen personalidades encantadoras, siempre caen bien a los demás. Se las ingeniarán para que el resto de las personas cercanas a su víctima también cuestionen la cordura de ella. Así, quien es manipulado estará cada vez más convencido de su falta de juicio, todos los que lo conocen lo tratarán de convencer de que está loco y efectivamente lo creerá.

No coincide lo que hace el manipulador con lo que dice

Aunque en su discurso mantengan una postura, los abusadores dirán una cosa, pero harán otra. Esto dificultará que la víctima pueda predecir los comportamientos de su agresor, haciéndola caer en una confusión cada vez más profunda.

Niegan cosas que dijeron o hicieron

Una estrategia más para confundir a la víctima. Los manipuladores serán grandes negadores de sus actos, sobre todo cuando su víctima sabe que efectivamente hicieron o dijeron algo. Así es fácil lograr que empiecen a dudar de su propio criterio si se los convence reiteradas veces que percibieron las cosas erróneamente.

Usar la proyección

El abusador deposita sobre su víctima sus propios sentimientos, juzgándolos de incompetentes por sus actos, haciéndoles creer que sin ellos no valen nada. El abusador justamente proyecta lo que siente sobre su pobre victimario, convenciéndolo de sus mentiras y logrando hacerlo sentir inútil sin él.

Señales de que te están haciendo luz de gas

Hasta aquí les mencionamos cuáles son las técnicas más comunes entre gaslighters. Ahora, ¿cómo podemos darnos cuenta de que nosotros mismos somos víctimas de gaslighting?.

Estas son las señales que deberían despertar nuestros sentidos para ponernos alerta y así no sufrir esta clase de abusos:

  • Dudar reiteradamente de uno mismo.
  • Notar un distanciamiento repentino respecto a vínculos que antes eran cercanos.
  • Estar convencido de no poder hacer nada bien.
  • Pedir reiteradas disculpas por cosas que en realidad no sabes si hiciste.
  • Comportarte de una determinada manera para evitar el enfado del otro.
  • Sentir que no eres suficientemente bueno para tus vínculos, que vales menos que ellos y podrían fácilmente reemplazarte.
  • No escuchar a quien pueda llegar a ver alguna actitud sospechosa del abusador o negarlo.

Conclusión

Luego de revisar este artículo, alentamos a que nuestros lectores reflexionen sobre cómo se relacionan con sus vínculos cercanos y cómo se vinculan entre sí otras personas que conozcan. Es importante poder rever situaciones para preguntarnos si nosotros mismos o alguien conocido podría estar padeciendo este tipo de abuso.

Las víctimas muy difícilmente pueden descubrirse los ojos por sí mismas, es necesario darles la posibilidad de poder hacerlo, advirtiéndolas e invitándolas a la reflexión.  

Referencias

  • BBC. (2017). Gaslighting: el peligroso encanto del abusador que te llena de culpas y te hace dudar de tu cordura. BBC NEWS. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-42174359
  • Jiménez, J. S. G., & Varel, M. D. R. F. (2017). Gaslighting. La invisible violencia psicológica. Uaricha14(32), 53-60.
  • Renaud, M. L. C. Injusticia epistémica y gaslighting: la vulneración moral del sujeto cognoscente. Vulnerabilidad, injusticia y libertades, 21.

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