Caja de la calma

La caja de la calma, una herramienta para canalizar la tensión de los niños

¿No sabes qué hacer cuando tu pequeño experimenta episodios emocionales tensos? Rabietas, llantos que no parecen tener fin, pueden ser situaciones no solo estresantes para los niños, sino también para sus padres. Muchas veces buscamos ayudarlos a canalizar la tensión, pero no sabemos cómo.

Nuestro propósito es presentarles la caja de la calma, un instrumento que les permitirá a los pequeños desahogar emociones negativas y recuperar el bienestar. Los invitamos a leer este artículo para así saber cómo ayudar a sus pequeños la próxima vez que experimenten un cuadro de tensión.

¿A qué llamamos “la caja de la calma”?

Todos alguna vez experimentamos tensión.  A lo largo de nuestra vida, los adultos, nos hacemos de estrategias para canalizar emociones negativas y así poder recuperar nuestro bienestar. Sin embargo, este es un proceso que lleva su debido tiempo y una buena noción de autoconocimiento.

Los niños, también atraviesan esta clase de estados de ánimo que pueden impedirnos que nuestra vida fluya normalmente. Para ellos, reencontrar el bienestar puede no resultar para nada sencillo. Por eso venimos a presentarles la caja de la calma.

El propósito de la caja de la calma es que, como adultos, podamos ayudar a nuestros niños a recobrar su bienestar emocional en momentos de rabietas y tensión. Esta es un instrumento que permite a los pequeños poder canalizar sus emociones. Se trata de tener un recipiente (por ello se la identifica como caja) que contenga instrumentos u objetos que los ayuden a tranquilizarse.

Lo que cada caja de la calma contenga dependerá de los gustos y afinidades de cada niño o niña en particular. Lo importante es tener presente que su propósito es lograr que los pequeños recobren la tranquilidad que perdieron. Debe tratarse de actividades que les permitan relajarse y así recobrar la paz.

Si quieres saber cuándo puedes utilizar la caja de la calma y con qué elementos podrías llenarla, sigue leyendo. Te daremos las herramientas necesarias para que puedas ayudar a tus pequeños a atravesar una rabieta.

¿Cuándo y cómo utilizarla?

La caja de la calma, como ya les adelantamos, tiene la función de colaborar para que los niños recobren la tranquilidad que necesitan. Se trata de contar con un recipiente que dentro contenga elementos que ayudarán a los pequeños a tranquilizarse cuando lo necesitan.

Existen algunas situaciones en las que puede resultar especialmente útil contar con una caja de la calma al alcance. Esto puede suceder cuando los pequeños se sienten frustrados, cuando experimentan rabietas, si lloran y parecen no poder detenerse, cuando los notamos enfadados o tienen algún cierto tipo de explosión emocional.

Definitivamente, la caja de la calma será de utilidad para sobrellevar este tipo de situaciones enumeradas, ayudando a los niños a encontrar estrategias de canalización emocional.

Es importante que toda caja de la calma se ubique en un sitio al alcance de los niños, donde sepan identificar rápidamente en dónde se encuentra. El propósito es poder acostumbrarlos así a que, cuando se sientan mal, puedan recurrir a ella.

Si constantemente la cambiamos de lugar, confundirá a los pequeños, y realmente perderá esta estrategia su propósito. Debe estar a su alcance en un lugar del hogar en el que ellos puedan encontrar tranquilidad. Así, ese sitio quedará asociado a la relajación y distensión, los objetivos buscados.

Qué puede contener una caja de la calma

Como la caja de la calma busca ser un recurso para que los niños puedan identificar sus emociones y canalizarlas correctamente, los objetos dentro de ellas deberían justamente asociarse a actividades que les permitan acercarse a estados de tranquilidad y armonía.

Como ya antes dijimos, cada pequeño tiene sus características particulares, y según ellas es que deberemos elegir los elementos que contendrá nuestra caja de la calma. Les daremos aquí algunas posibles ideas que, esperamos, sirvan a modo de fuente de inspiración:

  • Pelotas antiestrés. Contar con una pequeña pelotita que, al apretarla, ayude a liberar tensión.
  • Dibujos para colorear. Si a tu pequeño le gusta pintar, imágenes en blanco para que puedan colorear a su gusto son una excelente opción. Podrían ser dibujos o incluso mandalas.
  • Hojas en blanco para dibujar. Si tu niño, más que un pintor es un dibujante nato, tener al alcance hojas y lápices negros es un muy buen recurso.
  • Peluches. Suaves y cálidos, pueden ayudar a un niño a reencontrar la calma al darles un abrazo.
  • Papeles de colores, tijeras, brillantina, pegamento. Elementos que permitan la realización de un collage para que puedan explayarse y dejar volar su imaginación.
  • Cuentos. Si tu hijo adora oír historias, podría resultar una buena idea introducir en el recipiente un cuento que puedes leerle. También es bonito el hecho de que puedes llegar hasta cierto punto donde le propongas al niño que imagine un final para la historia. Así se concentrará en desarrollar el desenlace y ubicará su atención en otra actividad, dejando de lado su malestar.

Como se habrán dado cuenta, las opciones de elementos para colocar dentro de una caja de la calma son infinitas. Lo ideal es que cada padre, al conocer a sus hijos, logre identificar qué puede resultar mejor para ellos.

Se trata de una cuestión de prueba y error: quizás podemos implementar una estrategia que no resulta bien, ahí deberemos de repensar qué hacer, y probar con algo nuevo. Verán que lograrán encontrar la actividad indicada para ayudar a sus pequeños a hallar paz en momentos de tensión. 

La importancia de contener a los niños

Hasta aquí ya se habrán dado cuenta de cuán importante es que los mayores puedan ayudar a los pequeños a reestablecer su estado de ánimo. Para ellos, que están intentando todavía conocer sus propias emociones para sí identificarlas, la tarea de recobrar el bienestar emocional puede resultar casi imposible.

Por eso es por lo que les presentamos la caja de la calma, para que como adultos ayuden a sus niños a recuperar el bienestar emocional y, por supuesto a identificar qué les sucedió.

Esperamos puedan implementar la caja de la calma como estrategia para ayudar a sus niños. ¿Qué piensan acerca de ella? ¿Qué pondrían dentro de la caja de la calma para sus hijos?

Fuentes

  • Longo, A. ¿Qué es la ‘caja de la calma’ y cómo puede ayudar a nuestros hijos? El País. Recuperado de: https://elpais.com/mamas-papas/2021-07-30/que-es-la-caja-de-la-calma-y-como-puede-ayudar-a-nuestros-hijos.html
  • Marriott, R. (2019). El arte infantil como vía de comunicación y expresión para canalizar emociones en niños de 4 a 5 años (Bachelor’s thesis, Universidad Casa Grande. Facultad de Ecología Humana, Educación y Desarrollo).
  • Muslera, M. (2016). Educación Emocional en niños de 3 a 6 años.
  • Nadeau, M. (24). Juegos de relajación. Málaga: Sirio.

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