Codependencia emocional

Codependencia emocional o adicción a la dependencia

No solo la dependencia es perjudicial, necesitar de la dependencia del otro también lo es. La ayuda excesiva que se vuelve una obsesión. De eso se trata la codependencia emocional: siempre estar disponibles para los demás, ubicando sus sentimientos y necesidades por encima de las propias.

Los invitamos a conocer qué implica ser emocionalmente codependiente, para reflexionar acerca de las propias actitudes y de las de los demás para con nosotros. Luego de leer este artículo sabrás cómo identificar a quien es codependiente.

Quererse no es sinónimo de egoísmo, es el primer paso para mantener relaciones sanas con las demás personas.

En este post hablamos de:

Dos caras de una moneda

Dependencia y codependencia, dos términos relacionados pero que debemos ser capaces de diferenciar. Aquí les daremos las claves necesarias para poder hacerlo y así estar alertas. Podemos estar formando parte de una relación con estas características sin saberlo.

Cuando hablamos de dependencia vincular, nos encontramos frente a un caso en que una de las partes que conforman la relación siente que necesita del otro para vivir, llegando a temer profundamente una ruptura del vínculo. Las personas dependientes son generalmente inseguras y desarrollan un apego excesivo y patológico.

Por otro lado, la codependencia emocional implica adicción de una persona a la dependencia de otra. Es decir, en una relación, una de las partes puede desarrollar una obsesión respecto a la otra persona, creyéndola imprescindible para su vida y necesitando de ella constantemente (dependencia emocional), mientras que, la otra parte, puede volverse adicto a buscar ayudar a su pareja incondicionalmente y buscar su bien (codependencia).

No necesariamente vínculos de dependencia y codependencia emocional deben desarrollarse en relaciones amorosas, también es posible sucedan entre amistades y familiares. Lo importante a tener en cuenta es que el codependiente alimenta la dependencia de otra persona, al sentir urgencia por colaborar con ellos y evitarles todo tipo de mal.

Quien es codependiente está siendo un colaborador, probablemente sin notarlo, para empeorar la situación, ayudando al dependiente a seguir en su zona de confort.

También es necesario saber, que para que haya codependencia no es obligatorio que exista, de por medio, alguien dependiente. Los codependientes son expertos en satisfacer necesidades ajenas, dejando de lado las suyas propias.

Ayudan a un ser querido sin importar cuándo, dónde ni cómo, porque para ellos es la mayor prioridad. Lo mismo aplica a la dependencia emocional, si alguien es emocionalmente dependiente de otra persona, eso no quiere decir que ese alguien del que depende es codependiente.

Sigue leyendo, te contaremos cómo identificar la codependencia para evitar estar cumpliendo ese rol o, incluso, depender de alguien que lo ejerce sobre nosotros.   

¿Por qué se produce la codependencia?

Si bien no existe una “receta” que nos indique qué debería suceder en la vida de una persona para que se convierta en alguien que nutre la dependencia emocional en sus vínculos, algunas circunstancias de crianza pueden llevar desarrollar personalidades con estas características.

Familias disfuncionales, con adultos responsables que sufren algún tipo de adicción, son factores que contribuyen a que los pequeños que crecen en ese entorno puedan tornarse en su adultez codependientes.

Los niños que crecen en estos ambientes solitarios para ellos, tienen dificultades para entender que sus propias necesidades son importantes y deben ser satisfechas, pues nadie se lo enseñó a tiempo.

Tomaron el rol de asistir a sus encargados de crianza sin contemplar que ellos mismos también eran merecedores de atención y cuidados. Entonces, ¿por qué esto cambiaría al crecer?

Justamente, los codependientes sacrifican su tiempo, su esfuerzo, en atender las necesidades de los demás, poniéndolas por encima de las necesidades propias. Y, si pensamos en los contextos hogareños previamente mencionados, tiene sentido que estos niños hayan crecido de esa forma.

Identifica la codependencia emocional

¿Eres una persona que deja todo por brindar auxilio a los demás? ¿Eres alguien que siente inseguridad constante respecto a perder sus vínculos? ¿Son así las personas con las que nos relacionamos?  Aquí te vamos a contar las señales típicas de una persona codependiente emocionalmente, para así poder estar alerta.

  1. Son personas a las que les cuesta reconocer sus necesidades y deseos. Los demás, para un codependiente, siempre vendrán primero, dejándose a sí mismos al final de la lista.
  2. Se sienten responsables por los sentimientos de los demás. Podríamos decir que son personas excesivamente responsables afectivamente, ya que están constantemente pensando en cómo se sienten las personas que los rodean con lo que ellos hacen o dejan de hacer. Pues, sería terrible herirlos.
  3. Les resulta difícil establecer límites. No tienen claro hasta dónde llega lo que ellos sienten y dónde empieza lo que siente el otro. Por eso asumen la responsabilidad por sentimientos de los demás.
  4. Su autoestima es baja. Como no se sienten bien consigo mismas es que temen al rechazo, y por ello siempre se muestran serviciales, dispuestos a ayudar. Buscan la constante aprobación del resto de las personas.
  5. Justifican el mal comportamiento de los demás. No reflexionan acerca de lo que sienten ellos mismos, sobre cómo los hizo sentir algo que les dijeron o hicieron. Suelen ser personas tolerantes al maltrato y que evitan enfrentar a alguien que se comportó mal con ellos encontrando excusas para justificar su comportamiento.

Para concluir

Esperamos que luego de leer este artículo se tomen, como lectores un momento para reflexionar. La codependencia emocional no es algo bueno, incluso puede ser muy dañino. Los codependientes creen estar haciendo un bien mientras no hacen más que perjudicarse a sí mismos y a su entorno.

Si no nos sentimos bien con nosotros mismos y nos brindamos atención, nunca podremos atender correctamente al resto.

Fuentes

  • Fuller, J. A., & Warner, R. M. (2000). Family stressors as predictors of codependency. Genetic Social and General Psychology Monographs126(1), 5-24.
  • Fischer, J. L., & Spann, L. (1991). Measuring codependency. Alcoholism Treatment Quarterly8(1), 87-100.
  • Rodríguez de Medina Quevedo, I. (2013). La dependencia emocional en las relaciones interpersonales.

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