dependencia emocional

Dependencia emocional. ¿Una adicción destructiva?

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Uno de los motivos de consulta más frecuente para los psicólogos es la codependencia o dependencia emocional. Se trata de  un problema por el que se sufre una especie de «enganche» de la pareja porque existe una necesidad muy grande y continua de afecto.

Es algo similar a lo que se sufre con la dependencia del alcohol, por ejemplo. Afecta tanto a hombres como  a mujeres. La diferencia está en que los hombres que la sufren tienden a ocultarlo mucho más por vergüenza, agravándose de este modo el problema.

Esta situación puede vivirse de forma puntual con una relación, pero lo más frecuente es que el patrón se repita con todas y cada una de las parejas que se tienen. Esta dependencia no se debe a razones más o menos objetivas (económicas, minusvalías de algún tipo…), sino que es puramente necesidad de amor. Quien la sufre es una persona con un miedo tremendo a la soledad y que no concibe su vida sin pareja.

Un hecho que resulta llamativo es que, generalmente, el dependiente emocional busca parejas dominantes, de carácter fuerte, más bien egoístas y egocéntricas, desconsideradas, posesivas e incluso déspotas, capaces de llegar al maltrato físico y/o psicológico, a las que idealizan en extremo. Se vive por y para la pareja.

El afectado, a pesar de que reconoce este maltrato y desconsideración, no puede dejar de estar enganchado. Es capaz de pedir perdón, incluso, por cosas que no ha hecho, con tal de que su pareja «lo quiera» y esté contenta. La colmarán de regalos y atenciones y prácticamente vivirán alertas a los gestos de la pareja para que esté contenta en todo momento.

Autoestima y dependencia emocional

En la base del problema, se encuentra el hecho de una bajísima autoestima que lleva al dependiente emocional a despreciarse. Son críticos consigo mismos hasta el extremo y por ello se sienten culpables, incluso, del desprecio que puedan sufrir por parte de sus parejas.

Lejos de mejorar, esta situación empeora con el paso del tiempo agudizándose esa relación de “dueño/a-súbdito” que se establece en la pareja.

El desprecio del otro aumenta a medida que también lo hace la sumisión de quien sufre dependencia emocional. Es frecuente también que la relación se rompa, pero no importa.

El dependiente afectivo volverá una y otra vez a la pareja, del mismo modo que el alcohólico o el drogadicto vuelve a consumir. Con cada vuelta la situación empeora pues crece el desprecio de la pareja y disminuye la dignidad y la autoestima del dependiente. Quien sufre de dependencia emocional necesita de su pareja-verdugo y si no la tiene, aparece algo similar al síndrome de abstinencia.

Consecuencias de la dependencia afectiva

Se producen, incluso, enfrentamientos y rupturas con amigos o familiares por defender esta situación. El dependiente nunca llega a ser feliz. Sufre problemas de ansiedad y/o depresión y un cierto desprecio por sí mismo al ser consciente de que se está arrastrando ante alguien que no sólo no lo ama sino que incluso lo maltrata.

Las personas cercanas al dependiente emocional intentan hacerle ver que esa relación que mantiene es patológica y que sólo le hace sufrir. El dependiente se enfrentará a ellos por defender su relación e incluso exigirá a sus familiares un trato especial hacia su pareja, del mismo modo que él hace.

En su mente la persona con la que está es superior y todos los demás deben reconocer esto y hacer que esa persona sea feliz y tenga todo cuanto desee. Esto conlleva, en la mayoría de los casos, una ruptura con sus familiares y amigos que hará que su dependencia aumente al encontrar como único apoyo en el mundo a la pareja. El aislamiento al que ellos mismos se conducen hace que el problema aumente.

También el dependiente puede llegar al abandono de sus propias responsabilidades laborales por satisfacer necesidades de la pareja. El deterioro social, familiar, laboral y personal del dependiente emocional puede llegar a ser tremendo.

Si hay hijos, con mucha frecuencia se observan comportamientos de falta de respeto e incluso desprecio por parte de ellos hacia el progenitor dependiente. Aprenden a no respetar a alguien que se muestra tan falto de dignidad.

También existe mala relación hacia el otro progenitor puesto que, como ya he indicado, suele ser una persona egocéntrica y desconsiderada que tampoco muestra cariño o preocupación por sus hijos.

Cómo superar la dependencia emocional

Para superar la dependencia emocional es fundamental iniciar cuanto antes una terapia psicológica orientada a desengancharse de la pareja. No hacerlo puede tener consecuencias nefastas puesto que, con frecuencia, se pasa al maltrato físico y/o psicológico. Sin embargo esto que es tan obvio, resulta muy difícil que se lleve a la práctica.

Como en cualquier otra adicción, es preciso que quien lo sufre reconozca que tiene un problema y desee buscar solución. Esto resulta harto difícil puesto que el dependiente siempre encontrará mil y una excusas para justificar su comportamiento: “No lo/la conocéis bien” “Me quiere muchísimo” “Yo también tengo la culpa”…

No funcionará nunca ninguna terapia que no sea iniciada por propia voluntad y como en las demás adicciones, el primer paso sería la ruptura total con la pareja para conseguir salir de la situación problemática.

¿Cómo puede actuar la familia en estos casos? No cediendo nunca para no fomentar la situación. Es decir, no hay que hacer caso al dependiente que pretenderá que se siga tratando con deferencia, respeto absoluto y sumisión a su pareja. Se trata de no abandonar al dependiente pero no ser cómplice de su relación patológica.

Sólo se puede hablar con el enfermo y explicarle que siempre podrá contar con la ayuda de la familia cuando desee poner fin a la situación. Si esto se produce, acogerlo e impedir todo contacto con la pareja y acompañarlo a terapia. El psicólogo no sólo trabajará con el paciente para ayudarle directamente a superar la dependencia afectiva, sino que irá dando pautas a los familiares sobre cómo actuar ante situaciones concretas.

Nota del Editor

Completamos este artículo con un excepcional documento descargable en PDF, firmado por Silvia Congost (Psicóloga experta en Autoestima y Dependencia emocional), que bajo el título «Manual de Dependencia Emocional Afectiva», hace un completo recorrido por esta condición clínica, ofreciendo algunas claves para aprender a superarla. No te lo pierdas, se trata de un texto de gran utilidad.


Recursos:
Descarga desde aquí el Manual de Dependencia Emocional Afectiva
Fuentes:

54 respuestas

  1. Yo me declaro una codependiente, y me ha costado aceptarlo y ver cada uno de los síntomas, ahora estoy ese lapso de por si decirlo de desintoxicacion de la persona que amo y he sufrido episodios de ansiedad que trato de superarlo con ejercicio, leer y conocer lugares, lo dificil ha sido que lo veo a el todas las semanas por temas de estudio.

  2. Yo estoy del otro lado, llegue a un punto de agresion, golpee a mi pareja.. como puedo solucionar las consecuencias de esto? estuvo conmigo aun despues de eso pero ahora dice que no puede ni quiere perdonarme, yo estoy muy arrepentida , y jamas lo volveria a hacer.

  3. Acabo de salir de una relacion de 11 años en donde me he separado dos veces, en las dos rupturas he entrado en depresion y me da mucha ansiedad saber que ya nola pueda ver o estar, entiendo que tengo la mayoria de los puntos de un dependiente, aun asi que la amo muchisimo, esto podria cambiar con ayuda o bien es hora de dejar ir esa relacion, en una de las rupturas ella me busco y me dijo muchas cosas que me hacen ennder que soy el hombre de su vida, ahora no se si buscarla o bien enteder que solo fueron falsas las palabras, yo entiendo que tambien en ocaciones para no ciclarme tuve que prometer cosas que aun no lleve acabo, y por eso mismo se repitio el ciclo de la ruptura, en una balanza hubo mas ratos buenos que malos, pero en los malos siempre hubo amenezas de llegar a esto, ahora estoy muy triste por que se que puede ser definitivo, saludos

    1. Es normal que te sientas así. No debes dar un paso atrás. Es muy importante. Creo que deberías ponerte en manos profesionales. No sólo te ayudará a superar esta ruptura, sino que te ayudará a no volver a caer en una relación de dependencia.
      Saludos

  4. Hola, soy psicóloga de El Prado Psicólogos, y quería daros mi enhorabuena por este artículo. Creo que trata de forma muy acertada la dependencia emocional en la pareja, realmente es una adicción. Recientemente he leído sobre la teoría del síndrome del Imán humano, de Ross Rossenberg muy muy interesante, que explica cómo el dependiente emocional y el narcisista se atraen irremediablemente. Me parece que entender desde ahí la dependencia emocional es más fácil, ya te da un marco para comprender porqué para el dependiente emocional es tan difícil salir de una relación adictiva.

    1. Muchas gracias. Yo también leí el artículo y coincido contigo. Es muy interesante. Pero no siempre junto a alguien con dependencia emocional hay un narcisista, aunque, según mi experiencia, es cierto que junto a un narcisista suele haber un dependiente emocional.

  5. A mi me pasó una situación semejante, dependí totalmente de la pareja, al principio me esforzaba por enamorarla y acabé enamoradisimo (según yo), pero cuando ella se percató de eso empezó a tratarme mal e incluso llegó a tener otra persona al mismo tiempo que a mi y yo lo permitía aun sabiendo y sentía y siento aún desprecio por mi porque sentí que perdía mi dignidad y la odiaba y me odiaba por eso, pero no podía dejarla y me separé de ella y caí en una profunde depresión por mucho tiempo, y perdí sentido a todo y los fines de semana la imaginaba con esa persona, y mi mente creaba una película diciéndome que seguramente hacia lo mismo que conmigo y eso me hacia sufrir tremando, y la busque otra vez y le rogaba que nos viéramos una y otra vez y cuando accedía me trataba con indiferencia, déspota y aún a pesar de eso lloraba para que se quedara conmigo y mientras mas me arrastraba, ella mas me despreciaba. Ello me ayudó a buscar ayuda y encontré un lugar llamado Neuróticos Anónimos, al que me dio al principio pena asistir por la propia denominación, pero que no es otra cosa que un grupo de autoayuda en el que puedes expresar tus emociones y en el que pude salir de ese infierno emocional y actualmente no digo que ya lo superé del todo, pero ahora ella es la que me busca a mi porque yo dejé de hacerlo y le pedí que ya no lo hiciera, y no me enorgullece que así sea sino que desapareció la depresión, el miedo a perderla a saberla con otro y obvio tuve que hablar de mi gran devaluación y mi necesidad de afecto y otras emociones negativas que me llevaron a ser una ´persona tan dependiente.Aún sigo trabajando esa adicción tan destructiva.

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