Aerofobia. Miedo a volar

Por qué tengo miedo a volar: Causas de la aerofobia

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Las causas de la aerofobia (el miedo a volar) pueden ser muy variadas, incluyendo experiencias traumáticas o vergonzosas, el exceso de información en los medios sobre accidentes aéreos, el miedo aprendido a partir de otras personas, o incluso otras fobias relacionadas como el miedo a las alturas o la claustrofobia.

En este artículo te desglosaré las causas más comunes del miedo a volar según mi experiencia como psicóloga tratando la aerofobia en Mallorca:

Miedo a tener un accidente de avión

Todavía hoy en día muchas personas consideran peligrosos los aviones, a pesar de ser uno de los medios de transporte más seguros. Esta incorrecta interpretación de la realidad puede deberse a desconocimiento o a malas experiencias relacionadas con volar en aviones.

La forma en la que interpretamos las situaciones es distinta para todos, así que una experiencia difícil para algunos puede ser una turbulencia o un giro brusco, cuando para otros se trata de una señal de emergencia activada o un aterrizaje forzoso.

En muchos casos no es necesario haber experimentado el pánico en carne propia, sino que basta con escuchar la historia por parte de un conocido, para comenzar a sentir nerviosismo y preocupación con la idea de tomar un vuelo.

Noticias sobre accidentes aéreos

Si bien los accidentes aéreos son muy poco frecuentes, suelen tener consecuencias graves, por lo que suelen ser cubiertos por los medios de comunicación durante semanas o incluso meses.

Un ejemplo de ello es el vuelo 370 de Malaysia Airlines, el cual desapareció en marzo de 2014 con 239 personas a bordo y cuya noticia fue cubierta durante meses por periódicos, canales de televisión y radio.

Sin duda, el exceso de información sobre los accidentes aéreos puede generar dudas respecto a la seguridad de los aviones incluso en las personas más templadas.

Falta de control de la situación como pasajero

Para nadie es un secreto que la falta de control sobre una situación puede provocar ansiedad y nerviosismo.

El mismo principio se aplica en el miedo a volar, ya que los pasajeros deben confiar ciegamente en las habilidades del piloto y en el correcto funcionamiento del avión, sin tener ningún control sobre los mismos.

Durante el vuelo estás a varios kilómetros de altura, no puedes salir y ni siquiera puedes hablar con el piloto para ver si todo va bien durante las turbulencias.

Todo ello puede dar pie a la incertidumbre, la sospecha y la desconfianza, pudiendo inducir a la aparición de la aerofobia.

Miedo a volar aprendido de un ser querido

La aerofobia también puede aprenderse y ser modelada en la infancia al viajar con algún familiar cercano, (normalmente un padre o madre) que responda con excesivo nerviosismo durante el vuelo.

Su respuesta de estrés, evitación e incluso si recurre a medicamentos para tolerar la ansiedad durante el vuelo, puede hacer que el niño se asuste, y asocie volar en avión con una actividad peligrosa y, en consecuencia, con sentimientos de ansiedad y miedo.

Ataques de pánico, claustrofobia y miedo a las alturas

El miedo a volar también puede ser producto de padecer ataques de pánico o ser un efecto colateral de otras fobias, como sucede con la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados) o la acrofobia (miedo a las alturas).

En el caso de la claustrofobia, el estrés y el miedo se produce por la sensación de no poder salir durante el vuelo al estar a kilómetros sobre el suelo, aunque también puede darse incluso después de aterrizar hasta que las puertas se abren.

En cambio, en el caso del la acrofobia, la altura que alcanza el avión es el principal problema, optando por asientos que se encuentren en el pasillo, y evitando mirar por la ventanilla.

Por qué el miedo a volar es una fobia

La respuesta es evidente: porque se trata de un miedo irracional. Y a continuación compartimos algunas cifras útiles y no menos curiosas que apoyan esta afirmación:

  • Es más probable que nos asesine un compañero de trabajo (se estima que 9 entre 1 millón) que morir en un accidente aéreo.
  • En 2018 (el año con más siniestros de la última década) se produjo un accidente cada 740.000 vuelos.
  • Un pasajero debería tomar un vuelo cada día de su vida durante 241 años antes de que ocurriera un accidente mortal.
  • La media anual de fallecidos en accidentes aéreos durante la última década es de 234 personas. La media de fallecidos en accidente de tráfico en ese mismo periodo es de 1,3 millones.

A modo de conclusión

Si bien pueden existir causas muy variadas para explicar la aerofobia, es importante indagar sobre el motivo exacto del miedo a volar en cada caso para poder superarlo.

Y como se ha dicho ya, recordarte que los aviones se encuentran entre los medios de transporte más seguros y controlados.

Los pilotos deben pasar una gran cantidad de pruebas y test para poder conseguir su licencia de vuelo, y siguen recibiendo formación continua el resto de su vida laboral. Los propios aviones, por su parte, pasan pruebas y son revisados por mecánicos a diario.

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