la ansiedad no se cura con pastillas

¡La ansiedad no se cura con pastillas!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp

Esto es algo que sabemos los psicólogos desde siempre y que sin embargo decimos muy pocas veces, al menos no tantas veces como tendríamos que haberlo dicho para que se nos tome en consideración.

Lo que parece empezar a cambiar en este asunto, y creo que es buena idea aprovechar ese impulso, es que también los psiquiatras comienzan a percatarse de esta realidad, e incluso lo manifiestan públicamente. ¿Sorprendidos? También  a mí me costó creerlo aun cuando lo estaba viendo con mis propios ojos.

En una nota de prensa publicada en la sección de Salud de Europa Press y titulada «La prescripción de ansiolíticos para tratar la ansiedad es un error frecuente» (recomiendo su lectura), el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (Asepp) hace afirmaciones como ésta:

«Emplear ansiolíticos en el tratamiento de la ansiedad es un error que comenten con cierta frecuencia los médicos de Atención Primaria», y va más allá diciendo «Este medicamento no debe administrarse de forma continuada, ya que su indicación es para las crisis de angustia».

Sin valorar la intencionalidad de estas afirmaciones, compartiréis conmigo que tienen su importancia, viniendo de donde vienen, y sobre todo ante la evidencia de que, al menos en el Sistema Público de Salud español, recetar ansióliticos para tratar la ansiedad es algo bastante más que frecuente, y no sólo en los servicios de Atención Primaria, sino también por parte de los propios especialistas (psiquiatras generalmente).

Mi experiencia con la ansiedad

Me gustaría ilustrar este artículo con mi propia experiencia como psicólogo clínico ejerciente en el sector privado en España.

No exagero en absoluto si digo que más de la mitad de los pacientes que veo cada día en consulta presenta algún problema relacionado con la ansiedad, ya sea como parte de su propia demanda o de forma «colateral».

Tampoco exagero si afirmo que el 90% de estos pacientes acuden a mi consulta con un tratamiento farmacológico prescrito por su médico de cabecera, y que consiste generalmente en un ansiolítico (Diazepam, Lorazepam, Alprazolam…) y un antidepresivo (Paroxetina, Fluoxetina, Citalopran…).

La prescripción o no del antidepresivo depende generalmente de si, en el relato de los síntomas ante su médico, el paciente menciona o no palabras como «tristeza» o «desgana». (No estoy exagerando tampoco en esto, he hecho alguna prueba al respecto con mis propios pacientes).

Pero aún hay dos realidades que empeoran si cabe este triste panorama. La primera es que, cuando el paciente viene derivado del especialista (psiquiatra), el tratamiento prescrito suele ser exactamente el mismo. La segunda es que, los pacientes que no llegan medicados a mi consulta (ese 10% que restaba), es porque antes no acudieron a su médico.

Profundizando en el asunto

Voy a seguir ilustrando el artículo con algunas opiniones y publicaciones que justifican en cierto modo los signos de exclamación utilizados en el título de este post, y que refuerzan por otra parte la pequeña voz de un psicólogo privado en una pequeña ciudad de España.

En febrero de 2012, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) publicó en su revista número 100 un revelador informe titulado «Menos fármacos y más psicoterapia», que apareció en prensa con titulares como éste: «Tras realizar un amplio estudio sobre salud mental, la OCU pide que la psicoterapia sea el tratamiento prioritario para los pacientes diagnosticados con ansiedad y depresión menor, reservando la medicación solo para los casos en que ha demostrado su utilidad».

En este informe se recogen opiniones de pacientes, médicos de atención primaria y especialistas, y todos ellos llegan a la misma conclusión: los antidepresivos y tranquilizantes se prescriben en demasiados ocasiones, a pesar de que el tratamiento de elección para la ansiedad y la depresión debe ser la psicoterapia.

Por su parte, el Consejo General de Psicología de España, publicó también en febrero de 2012 el artículo «La tendencia a recetar fármacos para la ansiedad y la depresión cuestiona gravemente la calidad asistencial que se presta en nuestro Sistema Sanitario» en el que se recogen algunas evidencias científicas al respecto de los tratamientos considerados eficaces para la ansiedad y la depresión, con afirmaciones como la siguiente:

«La tendencia a recetar fármacos de manera abusiva cuestiona gravemente la calidad asistencial que se ofrece a los ciudadanos, así como los intereses de la industria farmacéutica en perpetuar estos modelos de actuación en salud mental».

Conclusión

Que la ansiedad no se cura con pastillas parece ser una evidencia científica que no deja lugar a dudas. Sin embargo, no es posible mostrar la evidencia a quién no quiere verla, y parece igualmente claro que aquellos que pueden tomar medidas al respecto siguen manteniendo los ojos cerrados.

No obstante considero necesario que todos los que nos dedicamos a la salud mental, desde la posición que sea, sigamos manifestando públicamente nuestra opinión, incluso enmarcándola entres signos de exclamación si es necesario, hasta que alguien se digne a tomar medidas. Al fin y al cabo estamos hablando de salud, y eso nos importa a todos.

Me parece acertado terminar esta reflexión con una nueva cita al artículo antes mencionado que a modo de conclusión es contundente:

«Por todo esto, podría ser útil que nuestras autoridades reflexionaran acerca de qué intereses están condicionando que no se provea a la población con los mejores tratamientos posibles, según demuestra la evidencia científica, siendo que, además, resultan ser los más económicos y los que más propician la reducción del gasto sanitario y social (incapacidad laboral) a medio y largo plazo. ¿Tiene sentido que sigamos apostando por terapias menos eficientes en un sistema público que requiere cada vez más del uso de la mayor racionalidad económica para garantizar su sostenibilidad?».

A tener en cuenta

«Antonio Cano Vindel, líder del ensayo clínico PsicAP (Psicología en Atención Primaria), asegura que la intervención psicológica es tres veces más eficaz que el tratamiento habitual. Además, ahorraría costes.»

“Le damos un tratamiento sintomático. Es como tener el dedo metido en la rendija de la puerta y como única solución tomar un analgésico, pero sin sacar el dedo. A la semana que viene están de nuevo en la consulta y el problema no se resuelve nunca”.

«La incorporación de los psicólogos a AP es condición indispensable para transformar un sistema sanitario diseñado para atender demandas de salud de hace 40 años».

Visto en: Responsabilidad Social Sanitaria y Sociosanitaria (RSS)

«Sólo en los casos más graves se recomienda el uso de medicación, y siempre en combinación con tratamiento psicológico, e informando al paciente sobre los objetivos terapéuticos, la duración del tratamiento farmacológico, los posibles efectos secundarios y los riesgos que supone».

«Diferentes informes advierten de la necesidad de intervenir de la manera más eficaz sobre la elevada incidencia de trastornos mentales comunes, recomendando la intervención psicológica (por su mejor relación coste/beneficio) frente a la prescripción de fármacos».

Visto en: Consejo General de la Psicología de España

«Se mire por dónde se mire, tenemos un problema. Las consultas rebosan de casos de ansiedad y depresión. Pero hay que replantearse los tratamientos, porque casi todos están arrinconados por los fármacos».

«Los antidepresivos y tranquilizantes se prescriben en demasiados ocasiones, a pesar de que el tratamiento de elección para la ansiedad y la depresión debe ser la psicoterapia». 

Visto en: Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

Ahora puedes unirte al Grupo en Facebook «La ansiedad no se cura con pastillas», donde un buen número de pacientes y terapeutas estamos hablando cada día de estrés y ansiedad. ¡Nos vemos por allí!


Recursos:
Terapia cognitiva para trastornos de ansiedad
Fuentes:
Imagen cortesía de Ardelfin


66 respuestas

  1. La verdad es que no me convence del todo este artículo, pues pretende descartar por completo el uso de medicamentos para la ansiedad y la depresión. Como paciente de estos dos martirios, que lo he sido durante gran parte de mi vida, he experimentado tanto el tratamiento con fármacos como la psicoterapia. Debo decir que esta última,contrariamente a lo que se afirma aquí, no es menos costosa que la medicación. Incluso me atrevería a decir que es más costosa, pues es algo que nunca termina. Cada semana vas una, dos o las veces que te haya indicado el terapeuta a hablar de lo que sientes, a escuchar lo que el o ella te diga y sales de allí con la esperanza de que quizás algún día encuentren la clave de tu sufrimiento… pero la mayor parte de las veces no sucede y sigues pagando y pagando sesiones,muchas veces durante años, pero sin ningún resultado tangible.
    En mi caso, lo que ha conseguido sacarme de varios de esos episodios han sido precisamente los estigmatizados medicamentos y he logrado vivir durante períodos considerables con una buena calidad de vida. Que he recaído? Sí, por supuesto, porque eso es lo que nos sucede por lo general a quienes padecemos estos trastornos. Pero si le preguntan a alguien que se ha sometido a psicoterapia si se curó por completo, tal vez la respuesta no sea la esperada, también muchas de esas personas recaen y entonces regresa el ciclo de la terapia y el desangre de dinero, porque las sesiones no son propiamente baratas. Así que en mi opinión, cada persona debe buscar el tratamiento que sea apropiado para su caso, ya sea farmacológico o terapéutico, lo cual obviamente no es nada fácil pues en buena medida depende de si da con un buen profesional, que no piense solamente en ganar dinero a su costa.
    En este tema de la salud mental, nada está claro todavía. Hay tantas opiniones como médicos o terapeutas y es ahí donde está el mayor problema para nosotros los pacientes: A quién le creemos? Por mi parte, prefiero creerle a un profesional competente, que por lo menos estudie continuamente, que investigue, que analice mi caso y decida qué tratamiento es el más apropiado para mí. Perdón por la extensión, pero hace tiempo quería expresar esta opinión. Gracias a todos.

  2. La medicacion psiquiatrica no solo se manda en primaria sino tambien en especializada y muy rara vez se informa de los efectos secundarios de los medicamentos y no se toma en serio a los pacientes cuando hablan de ellos. Ese es el problema,
    Y ojala los psicologos dijesen a una persona que es toxico otra/as y la hiciesen liberarse del sentimiento de culpla. Con suerte se dedican a escuchar y a comprender, cuando no a dar consejos absurdos y anticuados. Y se lo haces ver y te dicen que solo es un consejo y se quedan tan anchos. Me dan ganas de ser psicologo porque parece que con escuchar y decir le comprendo y decir cualquier cosa vale. Parece sencillo.

  3. No solo los medicos de cabecera tienen esta aficion, a veces incluso los psicologos tienen verdadera pasion por mandarte a psiquiatria sin probar nada incluso sabiendo de tu mala tolerancia a los medicamentos , habiendole dicho varias veces al psicologo de ello incluso explicandole sintomas graves aun insisten en ello. No se si tendran algo que ver la insuficiencia de medios de atencion o que consideran al paciente tonto o censuran la rebeldia

  4. Hola, mi nombre es Diego, estoy padeciendo de ansiedad hace mas o menos un mes, resulta que yo soy una persona muy alegre, pero me centro mucho en los problemas en mi vida por pequeños que sean, y en base a eso pues me centre en un problema que ni siquiera era problema y se detono la ansiedad. Lo que quiero compartir aca es lo que simplemente he percibido, sentido y me quiero expresar sin tener el mas mínimo conocimiento científico. Yo pienso que la ansiedad cronica se podria definir en dos cosas, es una estupidez que no tiene sentido alguno o es un hoyo en el cual tu mismo decides si caes o sales, los primeros dias yo no entendia que sucedia, me sentia incomodo todo el tiempo, me sentia con angustia con una presion en el pecho asquerosa, desesperacion, miedo, panico, etc … uds saben de todo eso, aun asi por mas episodios fastidiosos, incomodos e inexplicables, no he tomado ningun medicamento porque creo que la solucion esta en nosotros mismos, a que me refiero, pues la ansiedad no se debe atacar con ansiedad, ni con desesperacion, si con respeto, pero no con miedo, tienes que salir victorioso de esa pelea y como lo haces, pues enfrentandolo. Si sientes un ataque de panico o empiezas a sentirlo piensa …. no señor esta pendejada no me va a ganar a mi … bien sabemos que los ataques de panico estan mas en nuestra cabeza que en nuestro cuerpo, cuando a mi me dio el primero fui al medico pensando que me iba a morir y todo estaba perfecto, tension, corazon, entonces si te lo crees te pasa (me hago entender), por esta razon tienes que entender que es solo producto de un miedo, de la imaginacion y entonces tienes que actuar desde ti mismo y salir victorioso de esa pelea, a mi me funcionaba llamar a alguien y hablar, caminar, ver el cielo y decirme a mi mismo no señor ud no se va a dejar ganar de esa porqueria y ud esta bien y asi fue, empece a vencer los ataques y aunque a veces siento que necesito medicamentos sigo en mi lucha porque si la cabeza logro caer en esto pues la cabeza va a salir de esto tambien, pero hay que ayudar desde nosotros mismos. Y ya por ultimo, piensa en las cosas lindas de la vida, las cuales son todas, mira el amanecer, siente ese delicioso desayuno, siente el agua que toca tu piel, siente el aire, olvida esos problemas que no son problemas, ponte en tu presente, olvida el pasado, no pienses en el futuro, solo vive disfruta tu familia, tus amigos, tus comidas, tus viajes, tu vida, es tu vida por Dios y es solo una, asi que a vivirla, yo se que no es facil, pero yo prefiero mil veces luchar y no darme por vencido porque amo la vida y todo lo que la compone … meditacion, ejercicio, buena alimentacion, tal vez unas gotitas de valeriana, un buen amigo, un buen psicologo y pa lante porque tu estas perfecto ….. imagina esas personas que no tienen brazos, piernas, manos, que tienen enfermedades terminales, que sufren en realidad en esta vida, mira tu posicion y preguntate si en serio te vas a dejar vencer …. animo que yo se que podemos salir de esto les mando la mejor de las energias y espero esto les o nos sirva de algo ….

  5. Las creencias, acuerdos, programación, distorsiones cognitivas, mitote, entre otros calificativos al desorden que la persona tiene en su razonamiento, es lo que la lleva a sus crisis de ansiedad y depresión;

    por lo tanto, la ansiedad y la depresión es un consecuente, la causa está en sus distorsiones cognitivas,

    para cambiar eso se accede a través de la PSICOTERAPIA;

    De lo contrario se seguirán tratando la consecuencia que son las crisis, por eso no resulta un tratamiento eficaz.

    Al trabajar el razonamiento COTIDIANO de la persona con la psicoterapia se dirige a un estilo de vida saludable, donde no tendrá necesidad de seguir consumiendo fármacos

    1. A veces no se trata tanto de trabajar el razonamiento cotidiano sino de liberar al paciente de un sentimiento de culpa. Muchos estados de angustia están relacionados con ese sentimiento tan destructivo. Por ejemplo, una persona que detesta a sus padres porque son tóxicos pero no es capaz de abandonarlos porque se siente culpable si se aleja de ellos.
      A veces el paciente mismo no es capaz de ver que en realidad lo que le provoca su amargura es ese sentimiento de culpa, simplemente sabe que se siente mal, ansioso o que no puede dormir.
      El paciente debe identificar los síntomas y luego averiguar la causa de los mismos. Y ahí es donde cobra importancia la figura del psicólogo o del psicoanalista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Qué quieres aprender hoy?