Demisexualidad

Qué es la demisexualidad

La sexualidad humana es extremadamente amplia, en ocasiones más de lo que podríamos imaginar. Cada uno de nosotros forja su propia identidad sexual y, junto con ello, su orientación. La demisexualidad es una de las orientaciones sexuales dentro de las tantas que existen (cinco ya etiquetadas y muchas otras a las que no se les ha adjudicado un nombre).

En este artículo abordaremos la demisexualidad, describiendo sus principales implicaciones para lograr que gane una visibilización aún mayor. Sigue leyendo si quieres conocer acerca de ella.

¿Qué se entiende por demisexualidad?

Quizá no tan conocida, la demisexualidad es una orientación sexual dentro de las tantas existentes que hoy está ganando mayor visibilidad. La característica que diferencia a la demisexualidad consiste en que, las personas que tienen esta orientación, no se sienten atraídas hacia una persona sino hasta haber establecido un vínculo afectivo previamente.

Para alguien demisexual, no habrá atracción hasta existir una conexión afectiva, de confianza e intimidad, con una persona.

Hay que destacar que la demisexualidad no se restringe a un género específico. Alguien con esta orientación no prioriza el género de alguien al sentirse atraído. De forma indiferente, lo que importa es la conexión afectiva establecida para así poder sentirse o establecerse la atracción.

Hoy en día, a la demisexualidad se la considera “la quinta sexualidad” en una lista que comparte junto a: la heterosexualidad (atracción por el género opuesto), la homosexualidad (atracción por el mismo género), la bisexualidad (atracción por ambos géneros) y la asexualidad (que implica la inexistencia de atracción sexual).

Entonces, y en resumidas cuentas, podemos definir a alguien como demisexual cuando no siente atracción sexual hacia otra persona sin antes forjar un vínculo afectivo, sin restringir su atracción a ningún género en concreto.

Puede decirse que el estímulo que genera la atracción en una persona demisexual es el establecimiento de una relación afectiva. Para alguien con esta orientación sería inconcebible mantener relaciones sexuales con un extraño, ya que para involucrarse con alguien primero necesitan de la creación de un vínculo emocional entre las partes.

Un hecho a destacar es que, normalmente, son personas que experimentan atracción por muy pocas personas a lo largo de su vida. Esto ya que, para poder hacerlo, primero requieren del establecimiento de lazos afectivos que en ocasiones lleva mucho tiempo forjar.

Sexualidad gris

La demisexualidad suele ubicarse dentro de lo que se conoce como “sexualidad gris”. Esto implica que se encuentra en un punto intermedio entre la sexualidad y la asexualidad. El hecho de que las personas demisexuales no se sientan atraídas hacia nadie sino hasta establecer un vínculo afectivo hace que no manifiesten ningún tipo de deseo sexual hacia el resto de las personas con las que no se forjó un lazo emocional.

Esto por supuesto tampoco quiere decir que alguien demisexual se sentirá atraída por toda persona con la que conecte afectivamente. Sin embargo, esta sí es la condición para que se produzca la atracción.

Puede decirse, entonces, que las personas demisexuales se aproximan a la asexualidad, pero no son concretamente asexuales ya que pueden sentir atracción con las personas con las que hayan forjado lazos emocionales. Es importante tener estas cuestiones claras y en cuenta para no caer en el frecuente error que confunde a la asexualidad con la demisexualidad. Estas son dos orientaciones sexuales concretamente diferenciadas y con sus propias características.

Demisexualidad y soledad

Es frecuente que las personas demisexuales experimenten más soledad que aquellas que tienen otras orientaciones. Este es un motivo de consulta cada vez más frecuente en la clínica psicológica, sobre todo con la mayor visibilización que ha tenido esta orientación sexual en el último tiempo.

La cuestión entre la demisexualidad y la soledad no tiene ningún condicionante en particular. Simplemente sucede debido a que, como para las personas con esta orientación sexual es necesario el previo establecimiento de un vínculo afectivo con otra persona para poder sentirse atraída hacia ella o él, esto puede llevar bastante tiempo y, durante ese lapso, podrían llegar a sentirse bastante solos.

Lo importante a destacar respecto de esta cuestión, que en muchas ocasiones genera preocupación y angustia es que, sin importar tu orientación sexual, debes respetar tus tiempos, necesidades y sentimientos. El fervor y la presión social que indirectamente nos dan el mensaje: “Debes estar con alguien para poder sentirte completo”, tiene que ser dejado atrás.

Tus sentimientos son los que importan. Si no sientes atracción hacia alguien, eso está bien. Ahora, en caso de sentir soledad, puedes optar por ver cómo gestionarla para estar mejor respecto a ella.

Las medidas que puedes tomar para lidiar con la soledad son muchas, y es personal la decisión acerca de cuál es la indicada para ti, pero te aseguramos que de esa forma podrás convivir mejor contigo mismo, estés o no involucrado en una relación amorosa con alguien más.

La demisexualidad, dejar de problematizarla

Es frecuente oír acerca de la demisexualidad como un problema a solucionar. De hecho, hasta no ser visibilizada como una entre las orientaciones sexuales posibles era tratada en la clínica como una dificultad para establecer relaciones amorosas con otras personas.

La cuestión acerca de la demisexualidad y los tiempos que para las personas demisexuales lleva involucrarse afectivamente con alguien, en muchas ocasiones es juzgado y se intenta “solucionarlo”. Aquí no hay nada que solucionar más que la idea de que algo va mal si alguien no puede o no quiere involucrarse sexualmente con otra persona sino hasta establecer un vínculo emocional previo. Nuestra sexualidad es exclusivamente nuestra, solo nosotros somos los dueños de nuestros deseos y sentimientos.

Si eres demisexual y sientes presión social debido a las exigencias que suelen imponerse, saber que existe una comunidad que, al igual que tú, necesita de una relación afectiva para poder establecer una relación amorosa, seguramente te brinde apoyo y la posibilidad de empoderamiento. No dejes que nadie se involucre en la forma en que decides vivir tu sexualidad, cualquiera sea tu orientación.

Referencias bibliográficas

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  • González, S. S., & de Garay Domínguez, B. G. (2020). The Sexual-Affective Diversity on First Dates (Cuatro: 2016). Content Analysis of the Participants’ Profile. Masculinidades Y Cambio Social= Masculinities & Social Change, 9(2), 113.
  • Muñoz-Verdejo, M. (2020). Conocimientos y actitudes de estudiantes universitarios hacia la diversidad de género y la diversidad sexual en un contexto multicultural.

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