Complejo de mártir

Complejo de mártir, la victimización como estrategia

La postura de “pobrecito” en ocasiones sienta bien. Por lo general, quien es bondadoso y pone su voluntad en favor de las necesidades de alguien más, es socialmente validado y agasajado por sus actos. Sin embargo, también hay casos en que las personas, a propósito, toman ventaja de la postura de la víctima, y se ubican en la posición de mártir para obtener un beneficio de ello.

En este artículo abordaremos el fenómeno psicológico conocido como complejo de mártir, para comprender qué implica y cómo afecta a nivel social como individual a quien lo tiene. Sigue leyendo si quieres conocer los detalles.

¿Qué implica “tener complejo de mártir”?

La victimización es un proceso psicológico en el cual una persona se ubica a sí mismo en la posición del afectado, o la víctima, en una determinada circunstancia. Seguramente, todos alguna vez lo hemos hecho: relatar un suceso o reaccionar ante un acontecimiento exagerando las consecuencias del mismo sobre nosotros, asignándonos el rol de aquel que fue perjudicado.

Socialmente, desde esta posición y según cuáles sean nuestros objetivos, podemos llegar a obtener beneficios, aunque mintiendo y de una forma para nada justa.

Ahora bien, existen personas que de forma regular se ubican en el rol de víctima, y justamente por el beneficio que pueden llegar a obtener a partir de esa posición. Complejo de mártir tiene una persona que toma ventaja de la victimización a su favor, como una estrategia recurrente en su vida cotidiana.

Son personas que ponen a los demás por delante de sí, incluso sabiendo que deberían priorizarse. De esta manera acaban siendo realmente perjudicados, pero a propósito, ya que toman ventaja de la posición que adoptan al hacerlo.

Bajo el pretexto del amor, o del “deber hacer” las personas con complejo de mártir postergan sus necesidades para atender primero las de otras personas. Lo hacen de forma voluntaria y, con la finalidad de sentirse mejor consigo mismos creyendo que están haciendo un bien a los demás.

Sin embargo, estas conductas tienden a ser autodestructivas, ya que implican la puesta en primer plano de intereses ajenos en lugar de pensar en uno mismo. 

Identificar a un mártir: principales características

Quizás te estés preguntando cuáles son las características principales que hacen a una persona un mártir. En ellos son recurrentes algunos pensamientos, ideas o comportamientos que nutren su postura de mártir. Entre ellos podemos enumerar:

  • Se adjudican el ser buenas personas. Consideran sus acciones de sacrificio por los demás como un acto de bondad y amabilidad.
  • Desean ser validados por los demás. Una persona con este complejo, normalmente, desea adquirir reconocimiento por parte de las demás personas por su buena acción.
  • La imagen de persona sacrificada les sienta bien. De hecho, normalmente, tienden a “agravar” su sufrimiento frente a los demás.
  • Les resulta muy difícil poner límites en sus relaciones. Eso es lo que los lleva a ponerse en segundo lugar, priorizando las necesidades de otras personas.
  • Buscan crear situaciones en las que las otras personas parecen “ las malas”. A los mártires les gusta destacar por bondadosos. Entonces, hacer que los otros se vean como los malos es una gran estrategia para destacar por su generosidad.  

¿Cómo actuar frente a alguien así?

Ahora ya conoces cuáles son los principales comportamientos e ideas de una persona con complejo de mártir. Así que puede que te estés preguntando cómo actuar frente a alguien de estas características, cómo reaccionar frente a sus actitudes para no seguir nutriendo o enalteciendo su complejo.

Como antes dijimos, esta es una conducta autodestructiva que afecta a las personas con este complejo a nivel individual y, por supuesto, también a su entorno social. Además, con una persona así es difícil mantener una relación. Esto se debe a que constantemente intentarán demostrar lo mal que se sienten y cuánto sufren, también tienden a enaltecer su imagen constantemente, lo que puede ser al mismo tiempo difícil de tolerar.

Por otro lado, que alguien se comporte de esa manera con nosotros (servicial y complaciente) de forma reiterada, puede llevar a que nos sintamos en deuda con ellos. Lo cual, por supuesto, tampoco nos hará ningún bien.

Frente a alguien con complejo de mártir, lo mejor que puedes hacer es intentar poner un freno en sus conductas serviciales y sacrificadas. Así evitarás que adopte la postura del martirio, y que las consecuencias de sus actos de sacrificio recaigan sobre ti.

Para ello podrías evitar aceptar los favores que te ofrecen personas con estas cualidades. También, en caso de que alguien así te dé cuenta de sus sentimientos de pena y angustia, no los valides. Es decir, intenta buscar el lado positivo en el relato en lugar de su lado negativo.

Por ejemplo, asumiendo que un mártir te cuenta lo mal que se siente y todo lo que está sufriendo debido a que no pudo hacerse cargo de algo que necesitaba por priorizar las necesidades de alguien más, podrías explicarle que decidió hacer las cosas de ese modo para así hacer un acto de bondad y favorecer a alguien más. Destacarás así lo positivo en la situación, dejando su rol de víctima de lado.

Lo mejor que podrías hacer para ayudar a una persona con complejo de mártir, por más difícil que pueda llegar a resultarle aceptar la situación, será evidenciar su reiterado comportamiento de victimización. Recomendarles la ayuda de un profesional, para tratar su falta de autoestima y confianza en sí mismos también será una buena idea, por más complejo que pueda ser para ellos aceptarlo y poner de su parte voluntad para dejar de ser la víctima en cuestión.

La victimización como un beneficio: el complejo de mártir

Como hemos revisado en este artículo, aquellos que tienen complejo de mártir se sirven de la victimización para lograr un beneficio de ella. Ya sea para tomar ventaja en alguna situación, dejar mal parado a alguien más, o enaltecer su ego, quien tiene este complejo pone a las demás personas por delante de sí misma.

Estas conductas dan cuenta de una autoestima carente, y de la necesidad de validación de los demás para estar un poco mejor respecto a uno mismo. En caso de conocer a alguien así, o de toparte con alguien de estas características, lo mejor que podrás hacer será tomar la indicada distancia y aplicar aquello que hemos aconsejado aquí para no alimentar su complejo y poner un freno a esta dañina conducta.

Referencias bibliográficas

  • Abell, L., Brewer, G., Qualter, P., & Austin, E. (2016). Machiavellianism, emotional manipulation, and friendship functions in women’s friendships. Personality and Individual Differences, 88, 108-113.
  • Benitez Garcia, A. (2022). Self-verification theory: victimism.
  • Roca, E. (2013). Autoestima sana. Una visión actual, basada en la investigación.
  • Rojas, Q., & Milagros, V. (2007). La autoestima.

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