Ansiedad sexual

La ansiedad en las relaciones sexuales

La ansiedad en las relaciones sexuales es frecuente en un gran número de parejas y tiene lugar cuando uno de los miembros siente más preocupación que disfrute durante el encuentro.

En otros escenarios, es normal que todos los seres humanos experimentemos un poco de ansiedad, ya que se trata de una emoción que permite estar en alerta ante situaciones de amenaza. Es decir, que funciona como un mecanismo adaptativo de supervivencia.

No obstante, cuando esta respuesta perdura en el tiempo y no existe una preocupación real que le anteceda, lo más recomendable es acudir al apoyo psicológico. 

La ansiedad en las relaciones sexuales

La ansiedad también puede invadir otros terrenos de la vida, tal como cuando ocurre en los encuentros íntimos. En estos casos, la ansiedad se puede presentar antes o incluso en el mismo instante, impidiendo el disfrute a la pareja.

De acuerdo con Rodríguez Jiménez (2010), en su estudio titulado: Relación entre satisfacción sexual, ansiedad y prácticas sexuales, la ansiedad está asociada de forma negativa con la satisfacción, en particular con la fase de excitación.

Para la autora, la ansiedad es una respuesta emocional compleja que surge de la interacción entre factores individuales y satisfacciones específicas, la cual se expresa a través de un patrón variable de respuestas fisiológicas, cognitivas y motoras.

Asimismo, la autora señala en su investigación que quienes padecen de ansiedad, presentan disfunción sexual, además de enfatizar que las personas ansiosas suelen subestimar sus capacidades para tener interacciones sexuales, generan estados de autocrítica cuando interactúan con el otro sexo y anticipan las consecuencias de una situación, además de que se auto-reprochan con mayor frecuencia por no haber interactuado de forma correcta.

La ansiedad en las relaciones sexuales, por lo general, puede suceder durante los primeros encuentros, sin embargo, también puede ocurrir a cualquier edad de la persona, especialmente si ha cambiado de pareja o si ha tenido un período de abstinencia.

Es por ello que al tratar la ansiedad en las relaciones sexuales la edad no es el único factor a analizar, ya que otros factores también son relevantes.

Existe una creencia muy extendida según la cual, una persona con experiencia, está exenta de padecer ansiedad, pero esto no es siempre así, ya que algunas personas han tenido experiencias insatisfactorias y con ello han llevado la ansiedad a la alcoba.

En todo caso, los niveles altos de ansiedad pueden inhibir la expresión de la conducta sexual de la persona. Además, la ansiedad puede impactar de forma negativa en la seguridad, la confianza y la autoestima de la persona que lo padece. Hay quienes llegan al punto de evitar tener encuentros sexuales para no tener que sufrir los episodios de ansiedad.

Una persona con ansiedad en las relaciones sexuales puede experimentar los siguientes signos:

  • Anorgasmia
  • Pérdida del deseo sexual
  • Dificultad para lubricar
  • Tensión muscular
  • Problemas para mantener una erección
  • Dificultad para respirar y sensación de ahogo

Al final, la ansiedad en las relaciones sexuales afecta negativamente la relación de la pareja, sobre todo si el otro miembro no expresa su apoyo y comprensión hacia la otra persona.

Muchas de las personas con ansiedad tienen la creencia de que no llenarán las expectativas de su compañero/a, así como también pueden sentir temor al mostrarse desnudos.

En otros casos, los problemas de comunicación con la pareja pudiesen ser la causa de la ansiedad o el nivel de confianza que se tenga con la otra persona.

Si la ansiedad se convierte en un impedimento para el disfrute de las relaciones sexuales, entonces se debe consultar con un especialista, bien sea un psicólogo o un sexólogo.

Algunas sugerencias para disminuir la ansiedad sexual

Algunas de las recomendaciones que se pueden aplicar para combatir la ansiedad sexual son las siguientes:

  1. Reducir el nivel de presión: bien sea que se trate de la persona afectada o del compañero/a, no se debe presionar, ya que no existen parámetros exactos para medir el desempeño sexual, sino que cada pareja se relaciona de la mejor manera que encuentra.
  2. Acudir a un profesional de la salud: pues, detrás de la ansiedad en las relaciones sexuales pueden estar ocultos trastornos del ánimo.
  3. Focalizar la atención: practicar meditación, concentración, masajes tántricos, entre otros, antes de ir a la penetración puede ayudar. Si es necesario, se debe apagar la televisión o cualquier distractor.
  4. Obtener más información: muchas veces la ansiedad sexual es ocasionada por falta de educación sexual y por creencias erróneas que se tienen sobre la sexualidad.

Por último, se deben analizar otras esferas de la vida, pues también es posible que el estrés que se vive en la cotidianidad esté interfiriendo con el desempeño sexual.

Bibliografía:

  • Alonso Fernández-Guasti. (2003).  Ansiedad y conducta sexual. Revista Ciencia.
  • Rodríguez Jiménez, Olga. Relación entre satisfacción sexual, ansiedad y prácticas sexuales. (2010). Universidad Nacional de Colombia, Bogotá (Colombia). Descargar aquí.
  • Yazdanpanahi Z, Nikkholgh M, Akbarzadeh M, Pourahmad S. Stress, anxiety, depression, and sexual dysfunction among postmenopausal women in Shiraz, Iran, 2015. J Family Community Med. 2018;25(2):82‐87.

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