estrés-ansiedad-yoga-meditación

Cómo aliviar el estrés y la ansiedad gracias al yoga y la meditación

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp

El estrés se manifiesta en cada uno de nosotros de muy diversas formas, y está presente con mayor o menor intensidad prácticamente en todas las personas.

En las próximas líneas vamos a profundizar en qué consiste estar estresado, por qué ocurre, cómo nos afecta y cómo algunas técnicas o ejercicios como la meditación, el mindfulness o el yoga, pueden ser muy útiles para manejarlo, a través de un programa adecuado de gestión del estrés y la ansiedad.

El estrés: ese agotador compañero de viaje

Hay personas que afirman vivir estresadas. Otras, en cambio, son capaces de identificar momentos o situaciones de su día a día en los que sienten que no pueden más. En cualquier caso, el estrés es un problema muy presente que ha de tomarse muy en serio.

Basta decir que un estrés sostenido puede generar graves problemas de salud como úlceras, diabetes,  presión arterial elevada, problemas de piel, bajada de defensas o incluso problemas cardíacos.

Empecemos por el principio. La palabra estrés, del latín “stringere” que significa apretar, es un concepto que proviene de la física. Concretamente, se refiere a la fatiga que soporta un material cuando se ve sometido a alguna fuerza.

Un ejemplo muy fácil de entender puede ser el estrés al que se ve sometido un tornillo de una parte de un avión al despegar. Como es de esperar, esa pieza está diseñada para resistir una determinada cantidad de despegues, pero en algún momento se deformará y afectará a otras partes de la aeronave.

En el cuerpo sucede lo mismo. Cuando nos vemos afectados por algún tipo de amenaza o presión, ya sea esta real o percibida, el cuerpo libera una serie de hormonas para responder. Las más importantes son el cortisol y la adrenalina. Al hacerlo, el corazón late más deprisa, la respiración se acelera y los sentidos se agudizan.

El objetivo primordial de esta respuesta tiene que ver con ser capaces de enfrentar la amenaza, ya sea en forma de lucha o de huida. Por ejemplo, si un asesino estuviera dispuesto a matarnos, seguramente elegiríamos salir corriendo para evitar el daño. Para eso sirve el proceso del estrés.

Entonces, ¿por qué el estrés es un problema?

Como vemos, el estrés es un elemento de supervivencia, muy útil si se usa en su justa medida. El problema aparece cuando estas experiencias de estrés resultan demasiado frecuentes.

Para que lo entendamos, podría decirse que la activación de este sistema conlleva un coste, de manera que si ocurre muy a menudo, nuestros órganos sufren. Es entonces cuando pueden aparecer una serie de consecuencias que resultan negativas para nosotros.

Además de los inconvenientes ya mencionados, un estrés sostenido puede producirnos otros tantos tales como: dolor de cabeza, cansancio, problemas para dormir, falta de deseo sexual, dolor de espalda, etc. Todos ellos con sus correspondientes correlatos emocionales, como pueden ser: inquietud, irritabilidad, tristeza, miedo, baja motivación, etc.

En pocas palabras, vivir en una continua sensación de amenaza puede ser devastador. Es por eso por lo que resulta tan importante aprender a cambiar esto.

Un detalle importante tiene que ver con el hecho de que, muchas veces, es suficiente con que la amenaza solo sea percibida para generar estrés.

Con esto nos referimos a que no necesitamos a un asesino o a un león corriendo detrás de nosotros, sino que puede ser suficiente con tener una entrevista de trabajo al día siguiente o tener dudas acerca de un problema de salud.

Desgraciadamente, es el precio que tenemos que pagar por tener una mente con capacidad para imaginar.

¿Cómo manejar el estrés?

Aunque existen infinidad de métodos para paliar los efectos del estrés y reducirlo lo máximo posible, hoy nos detendremos en la aplicación de una serie de técnicas que tienen que ver con calmar la mente y tonificar el cuerpo. Hablamos del mindfulness y el yoga.

En cuanto al primero de ellos, cabe mencionar que combina meditación y relajación, y que su eficacia para reducir el estrés está ampliamente probada. Para que lo entendamos, hablamos de la meditación como una técnica en la que aprendemos a dejar de ver a nuestra mente como nuestra enemiga.

Es decir, en lugar de luchar y debatir con nuestros pensamientos, aprendemos a observarlos en tercera persona, sin juzgarlos. Simplemente dejándolos estar.

De esta forma, gracias al mindfulness, logramos mantener una atención plena en el momento presente, en lo que tenemos delante justo en este momento, y nuestras preocupaciones pasan a un segundo plano.

En lo referente al yoga, resulta un magnífico complemento para reducir el estrés. En este caso, nos centramos en el cuerpo, y a través de una serie de posturas y estiramientos reducimos la sobrecarga de ansiedad que hayamos podido acumular.

Ambas técnicas, combinadas, producen unos efectos enormemente beneficiosos en nuestro organismo, entre los que destacan justo los opuestos a los causados por el estrés: control del azúcar, de la presión sanguínea, mejora de nuestro sistema inmunitario, facilidad para combatir el sueño, etc.

En resumidas cuentas, el estrés es una de las verdaderas plagas de la sociedad actual, en la que la prisa, las exigencias y los miedos nos convierten en seres que vivimos completamente tensionados y amenazados. Es por eso por lo que todos deberíamos aprender mejores formas de afrontarlo y superarlo.

Un estudio: Intervenciones psicológicas basadas en mindfulness

Para una mayor profundización, se aporta para su descarga en PDF el interesante documento Intervenciones psicológicas basadas en mindfulness y sus beneficios, firmado por Gonzalo Hervás, Ausiàs Cebolla y Joaquim Soler.

En esta revisión, los autores nos ofrecen en primer lugar una descripción precisa de las técnicas más usadas, junto a un análisis de los mecanismos de acción que el mindfulness parece activar como intervención psicológica.

En una segunda parte profundizan en los resultados de ensayos clínicos y metaanálisis relativos a las intervenciones sobre problemas mentales específicos.

Una lectura imprescindible que puedes descargar desde aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Qué quieres aprender hoy?