Proyección - Mecanismo de Defensa

La proyección como mecanismo de defensa

La proyección es uno de los mecanismos de defensa estudiados por Sigmund Freud en su desarrollo de la teoría psicoanalítica. Implica la atribución de sentimientos, deseos, pulsiones, impulsos, cualidades, deseos o necesidades reprimidos a otras personas.

Si te interesa saber si tú mismo proyectas tus ansiedades e inseguridades sobre las personas que te rodean con la finalidad de evitar enfrentar tus conflictos internos, sigue leyendo.

Mecanismos de defensa, ¿qué son?

Siendo parte de uno de los conceptos más importantes de la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud, los mecanismos de defensa son procesos que tienen la función de proteger al individuo y se desarrollan de manera inconsciente. Podría decirse que regulan la manera en que los sucesos o ideas reprimidas llegan a la consciencia.

Los mecanismos de defensa tienen una función adaptativa, nos permiten adaptarnos a la realidad. Además, como ya lo adelantamos, son inconscientes e involuntarios.

El motivo que puede llevarnos a recurrir a un mecanismo puede ser tanto interno (algunos impulsos, por ejemplo) como externos (situaciones que se presentan en la realidad concreta).

Cuando nos encontramos en una situación emocionalmente compleja de afrontar, cuando nuestras creencias pueden estar siendo atacadas, cuando adaptarnos al ambiente en el que estamos requiere de un esfuerzo psicológico importante, podríamos llegar a recurrir a uno de estos mecanismos.

Según Freud, los mecanismos de defensa son imprescindibles para un sano desarrollo psicológico. De ellos existen varios tipos: la represión, el desplazamiento, la formación reactiva, la negación. Hoy nos centraremos en uno de ellos en particular: la proyección.

¿Qué es la proyección?

Cuando un individuo recurre a la proyección como mecanismo defensa, lo que hace es atribuir sus sentimientos, deseos, pulsiones, cualidades, defectos o necesidades que reprime a otras personas.

Estos factores que están reprimidos lo hacen por ser incompatibles con sus ideas conscientes, por lo que permanecen en el inconsciente entre las ideas a las que, gracias a la censura, uno no puede acceder.

Implica, como todo mecanismo de defensa, una vía para proteger al yo de las características indeseadas personales. En la proyección en particular, amenazas internas son transmutadas en peligros externos.

Explicando el conflicto desde las instancias freudianas del ello, el yo y el superyó, el objetivo de la proyección es convertir en un peligro exterior, una amenaza o presión interna del ello o el superyó.

Por ejemplo, si he pensado en ser infiel a mi pareja, aunque no lo haya hecho, una forma de proyección sería creer que es mi pareja quien me ha sido infiel. Así un pensamiento es trasladado a un peligro externo y objetivo.

¿Qué proyectamos en otros?

Es mediante la proyección, que alguien deposita en otras personas o en otras cosas emociones o rasgos que desea evitar por resultarles inaceptables. Ya te hemos adelantado qué proyectamos de nosotros mismos a los demás, ahora te daremos más detalles. Veamos qué es lo que comúnmente proyectamos en otros:

  • Rasgos de nuestra personalidad que no nos agradan son normalmente proyectados en otras personas. Es normal criticar o juzgar a una persona por ser de determinada manera cuando, en el fondo, nosotros somos así, solo que no lo aceptamos.
  • Deseos que no consideramos moralmente correctos pero que en realidad nosotros tenemos. Por ejemplo, como ya antes mencionamos, si deseamos en algún momento ser infieles a nuestras parejas podemos proyectar que en realidad son ellos quienes nos son infieles a nosotros.
  • Necesidades insatisfechas. Este caso suele evidenciarse al elegir una pareja. Una persona que elige parejas en situación de vulnerabilidad, suele hacerlo para cuidar de ellos, deja así de lado sus propias necesidades. En realidad, lo que puede suceder, es que la persona que busca cuidar de su pareja a la que considera débil, se siente frágil él mismo. Cuida de otro que considera vulnerable, solo por no reconocer su propia vulnerabilidad.

Desventajas de la proyección

Como habrán aprendido hasta aquí, con los mecanismos de defensa un individuo regula la tensión, protegiendo su propio bienestar. Así buscamos alcanzar una adaptación que evite que nos enfrentemos con nuestras inseguridades, frustraciones, con los peligros a los que tememos, incluso con nuestra propia ansiedad.

Ahora bien, este es el problema: la conducta defensiva en sí no resuelve el conflicto, solo lo encubre y posterga su confrontación, que es la única vía que nos llevará a alcanzar el tan deseado bienestar.

La proyección es un mecanismo de defensa y, por lo tanto, no es una táctica que nos permita hallar prosperidad, solo encubre nuestros problemas, frustraciones, deseos intolerables para el yo. No es una verdadera solución.

Lo que recomendamos es, en caso de que sospeches poder estar recurriendo a la proyección normalmente en tu vida, acudir a una evaluación con un profesional y, de ser necesario, iniciar un tratamiento.

La terapia psicoanalítica es ideal para tratar las proyecciones. Permitirá al paciente encontrar por qué se producen, cuál es el motivo que lo lleva a proyectar sobre otros sus propias incomodidades y así poder solucionarlas.

Pueden preguntarse cómo puedo yo saber cuándo estoy proyectando sobre los demás. Una posible manera de determinarlo es a través de la reflexión. Si son personas que constantemente se enfrentan con sus vínculos más cercanos, es probable que estén proyectando sus ansiedades en ellos. En esos casos es recomendable recurrir a la ayuda de un especialista.

Los mecanismos de defensa solo nos alejan de alcanzar el bienestar postergando nuestro enfrentamiento con conflictos internos. No es imposible dejar atrás la proyección y enfrentar nuestras inseguridades, la clave está en reflexionar, identificarlo y decidirse a dar el primer paso.

Fuentes

  • Freud, A., & Carcamo, C. E. (1961). El yo y los mecanismos de defensa (Vol. 3). Barcelona: Paidós.
  • Sánchez Hita, I., & Externalizacion, I. (2012). Proyección, Identificación. Identificación Proyectiva. Joseph Sandler, 1989. Aperturas psicoanalíticas36.
  • Vels, A. (1990). Los mecanismos de defensa bajo el punto de vista psicoanalítico. Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España. Bol6, 1-11.

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