TEPT, el trastorno de los supervivientes

A diario, los medios de comunicación nos informan del incesante aumento de situaciones traumáticas de diversa índole. Asaltos a manos de terroristas, secuestros, guerras,  violaciones y robos de todo tipo, accidentes inexplicables, etc.

Las personas expuestas a estos sucesos tienen altas probabilidades de desarrollar un trastorno que se denomina TEPT o Estrés Postraumático.

Los atentados terroristas del 13N en París, por ejemplo, no dejaron solo más de un centenar de víctimas mortales; dejaron también un número incalculable de afectados por TEPT.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Después de un trauma pueden desencadenarse diferentes trastornos, el más frecuente es el de Trastorno por Estrés Postraumático, siguiéndolo en importancia la Depresión, las Fobias o los Ataques de Pánico.

En el caso de pérdidas de seres queridos, ya sean estas esperadas o inesperadas, es muy probable la aparición de un cuadro llamado Duelo Prolongado o Traumático.

Entre las distintas impresiones dramáticas que pueden provocar Trastorno por Estrés Postraumático, se encuentran las siguientes:

Violaciones o acosos sexuales continuados, secuestros, accidentes en tránsito, abuso sexual infantil, guerras, robos con violencia, agresiones domésticas, catástrofes y desastres naturales (por ejemplo incendios o inundaciones), atentados terroristas, ser testigo de hechos violentos, pongamos una muerte; la pérdida de una persona muy cercana y querida, ser diagnosticado con una enfermedad de difícil curación…

Si ante estas situaciones traumáticas la persona reacciona con un miedo o con un horror desbocados que le sobrepasan, con sentimientos de desamparo y de vulnerabilidad insuperables, las posibilidades de sufrir de Estrés Postraumático se multiplican.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden dividirse en 4 grandes grupos:

Síntomas de re-experimentación

Muchas personas tienen recuerdos tan reales que sienten o actúan como si estuvieran volviendo a experimentar el trauma en el presente.

Un olor, un tono de voz, que alguien toque a la persona traumatizada en determinado lugar, determinada hora del día o el aniversario del hecho desencadenante les puede provocar continuos flashbacks.

Otra forma común de revivirlo es por medio de pesadillas o sueños desagradables y pueden generar reacciones de ansiedad (palpitaciones, sudoración),  vergüenza y angustia intensas.

Evitación

La persona con Estrés Postraumático hace esfuerzos por evitar los pensamientos o sentimientos asociados al  trauma o incluso hablar sobre él. También es frecuente que esquive aquellas situaciones, actividades, objetos o personas que le puedan recordar lo sucedido.

Por ejemplo: un individuo que tuvo un accidente puede tratar de no pasar por puentes similares a aquel en el que se accidentó o, en casos de traumas sexuales o palizas, evitar informaciones o películas que le recuerden aquellas sórdidas impresiones.

Creencias y estado de ánimo negativos asociados al trauma

Muchas personas sienten que “ya no son las mismas/o de antes”. La imagen de sí mismas se vuelve muy negativa y se reprochan diciéndose cosas tales  como “no reaccioné a tiempo, no puedo confiar en mí, tendría que haberme dado cuenta que iba a pasar”.

Alternan entre la culpa y la vergüenza constante, por la reacción que han tenido frente a los hechos en forma de un bucle doloroso que retroalimentan de manera constante.

La continua aparición de pesadillas o pensamientos negativos sobre el trauma, hacen que piensen que están perdiendo el control, incrementando notablemente la sensación de vulnerabilidad.

También aparecen sensaciones de embotamiento o distancia emocional respecto de su entorno y la incapacidad para tener sentimientos de alegría, aún en presencia de aquellas personas que más quieren, lo que constituye una fuente continua de sufrimiento para las persona afectadas.

Síntomas de activación

La persona que sufre de Estrés Postraumático puede tener reacciones de sobresalto cuando alguien  la toca por la espalda o le pasa cerca sin querer.

Por esta razón, a veces evita lugares con mucha gente. También experimenta un nerviosismo constante como si  estuviera siempre “en guardia”. Esto puede derivar en una constante inquietud e irritabilidad.

¿Cómo se trata?

El TEPT es un problema que ha resultado eficaz tratar en compañía, mediante terapias o sesiones de coaching grupales. A través de la implementación de  distintas dinámicas, el paciente comienza a procesar la experiencia traumática y a liberarse de los problemas que le generan.

En grupo aprenden a distinguir entre el hecho originario y el peligro derivado que puede ocasionar en su vida cotidiana.

Desde la experiencia grupal, no solo se ayuda a las personas a evaluar más de cerca aquellos pensamientos acerca del mundo y de sí mismas que han provocado que eviten realizar muchas actividades o a no poder disfrutarlas como antes, sino que también les ayuda a interactuar con otros integrantes del grupo, lo que hace que sientan que poco a poco  puedan volver a normalizar las actividades de la vida cotidiana.

Las personas en grupo aprenden distintos recursos que les ayudarán a controlar sus miedos y a no ser controlados por ellos.

¿Qué puede hacer la familia?

– Aprender acerca de los síntomas del Estrés Postraumático para ayudar a paliarlos.

– Tener presente que el entorno familiar juega un papel muy importante en la recuperación y alentar  al afectado a buscar tratamiento.

– Brindar un espacio para hablar pues, muchas veces, los familiares damnificados quieren y necesitan contar una y otra vez lo sucedido.

– Tener paciencia y escuchar atentamente, su apoyo es necesario para disminuir esa sensación de soledad que invade a la persona.

– Buscar orientación para mejorar la comunicación con su ser querido.

TEPT y factores de riesgo

Como en toda condición patológica, además del agente externo causal, debe considerarse la vulnerabilidad individual.

En el caso del TEPT, esta vulnerabilidad no sólo es variable entre sujetos, sino que también parece depender en un mismo sujeto de su estado psicofisiológico en el momento de la experiencia traumática.

En lo que respecta a la edad como factor de riesgo, se ha encontrado que, a similares niveles de exposición, el TEPT afecta más a niños, adolescentes y ancianos que a los adultos.

No se han descrito diferencias en cuanto al sexo y la predisposición a contraer TEPT.

Nota del Editor

Ofrecemos para su descarga el documento “Trastorno por Estrés Postraumático” firmado por Arturo Bados López (Universidad de Barcelona) en el que se realiza un extenso y completo repaso por esta categoría clínica, desde su definición y evaluación hasta los tratamientos considerados más eficaces a la luz de la investigación. Un documento imprescindible por su enorme valor didáctico.

Imagen cortesía de Pixabay.com

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TEPT, el trastorno de los supervivientes Verónica Rodríguez Orellana
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Resumen: El Trastorno de estrés postraumático (TEPT) se presenta tras la exposición súbita a una situación de estrés lo bastante intensa y prolongada como para desbordar ampliamente las capacidades de integración emocional del sujeto.

3.5

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